
Los pequeños comerciantes españoles temen que las compras en la recién abierta época de rebajas no lleguen a alcanzar los niveles previos a la pandemia, aunque sí serán superiores a las del pasado año, cuando el efecto de la tormenta Filomena dejó a muchos clientes en sus casas.
La patronal Confederación Española de Comercio (CEC) prevé que la mayoría de las ventas se concentrarán durante los próximos quince días; y que lo harán con fuerza para caer luego también de forma importante.
Las ventas previas a la Navidad tampoco han sido especialmente buenas, con unas caídas de hasta un 15% sobre la campaña de 2019. A juicio de la patronal del sector, la ralentización del consumo se ha debido tanto a la anticipación de las compras a noviembre, como la evolución de la sexta ola de la pandemia. En este sentido, la suspensión de fiestas y celebraciones de empresa ha tenido mayor incidencia en textil y calzado.



