El señor Garzón de Júpiter
Señor Garzón, tiene usted cara de estudiante, pero de esos a los que la cara no les cambia en la vida, siempre la misma, y perdonen el calificativo de bobo. Es usted el número uno, gracias hombre, porque debe ser de Plutón o Mercurio, pero no español... eso seguro, y tampoco un ‘currante’, simplemente un vago más grande que Júpiter, ya que hablamos de planetas.
Con las maravillosas industrias que tenemos en nuestro país y con nuestras excelentes carnes, va usted y las pone en peligro en una desafortunada entrevista en el diario británico The Guardian, por mucho que digan que es un ‘bulo’ o eso tan de moda en los últimos tiempos, una fake new.
Discúlpeme de nuevo, pero es usted un bobo, con mayúsculas. En menudo lío ha metido a su Gobierno, pero ya sabemos que nuestro presidente tiene sentido común y, al final, se lo carga, o eso esperamos. Sánchez, que tanto ha lamentado en las últimas horas esta polémica de las macrogranjas, sabe detectar muy bien cuándo alguien no solo mete la pata, sino que es incapaz de rectificar.
Y es que, como decía mi abuela, más vale tratar con un sinvergüenza que con un... Ya saben ustedes, no quiero más tacos ni palabras malsonantes, pero así es.
Señor ministro de Consumo, póngase a trabajar de una vez, que ya está bien de vivir del cuento y, para colmo, de fastidiar a los que curran de verdad.
Solo le falta pedir que se compre la carne en Francia o en Portugal, o en cualquier otro sitio que no sea el país del que es usted cargo público y en el que, muy bien por cierto, vive usted.





















