Cinco años después
Digo lo de novenario porque cada nueve días intentaré comentarles la vida diaria de un profesional que se ha jubilado recién cumplidos los 64 años.
Los últimos cinco años han sido de sufrimiento y de rencor, pero pasado el tiempo perdono a todos los cretinos/as que no entendieron el humor ‘inteligente’ de intelectual como yo.
Estos últimos años han sido de pena y gozo. Pena por no trabajar en lo que era mi vida y gozo porque he conocido a un montón de buena gente que no te dejan tirado como lo hicieron N. y F. para salvar su trasero.
Mi vida diaria comienza allá por las 7 de la mañana, pongo la tele nacional, me tomo tres o cuatro ‘cefeses’, cambio a los 8 de la mañana a la 7TV, me fumo entre 6 a 8 cigarrillos acompañado por el sonido de la tele.
Sobre las nueve me pongo en mi sillón orejero y leo. Últimamente me ha dado por los temas de masonería que me parece una orden muy seria y tiene mucho de ser libre y de buenas costumbres. Lo compagino con 'Patria' y algunos libros raros de los que tengo en casa.
El ‘jubileta’ que les habla sale de casa sobre las 13 horas para acercarse a tomar un vino con casera (hay que cuidarse). Coincido con José Gil o con José Luis Box y me uno a ellos en sus trabajos. José Gil con su taller de automóviles y José Luis con sus palés y su música.
Gente de categoría.
El mediodía pasa por picar unas cosillas y tomar más cafés hasta la cinco de la tarde. Telecinco para dormir la siesta y a las 20 horas nueva salida para charlar de leña o de banca con Conrado y Paquito el de Caixabank.
Siempre se aprende de la buena gente.
De los antiguos amigos algunos siguen llamándome y otros muchos han borrado mi teléfono de sus móviles, pero no me importa. Allá cada uno con su conciencia.
Al jubileta le trae sin cuidado todo. Tiene suficiente para medio vivir y aunque lo pasé algún mes de mala forma, siempre se sale adelante.
Y para la generaciones futuras, en cada escrito, enseñaré una serie de palabrotas que escribió mi amigo José Luis Coll que creo que les enseñarán nuevos conceptos.
Hoy toca la A :
ABARRIMIENTO. Cansancio, fatiga o molestia que siente el encargado del servicio de limpieza.
ABIERTAMENTE. Que miente con toda franqueza y sin reserva.
‘ADUNDIENTE’ (o dientes supernumerarios). Que posee dientes en cantidad copiosa, numerosa.
La próxima semana hablaremos del Gobierno.





















