El economista jefe de Intermoney plantea una visión esperanzadora sobre la economía española y recuerda que la deuda pública es muy inferior a la media de la Eurozona
El economista jefe de Intermoney, José Carlos Díez, analiza el sistema bancario tras la gran recesión en su artículo del volumen XX, editado por la Fundación Cajamar, de la Colección Estudios Mediterráneo Económico. Y lo hace con datos reveladores.
Recuerda Díez que el 40% de la deuda bancaria española es de las dos mayores entidades que, a su vez, están teniendo excelentes beneficios en sus operaciones internacionales por lo que no hay que dudar de su solvencia para hacer frente a sus compromisos a medio y largo plazo.
En cuanto a la deuda pública destaca que es muy inferior a la media de la Eurozona y que "es absurdo que afecte a nuestra prima de riesgo". "La burbuja inmobiliaria -explica- no debe poner en cuestión nuestra solvencia ni sostenibilidad a largo plazo -aunque hubiese que socializar deuda-".
En cuanto al desempleo Díez recuerda, como ejemplo, que también hubo una fuga de capitales con la victoria socialista de 1982, y los elevados datos del paro que se padeció en 1984 y 1994 pero que no pararon la subida de la renta de los españoles. "Alguien que haya estudiado en profundidad la historia de España de las últimas décadas no debería tener ninguna duda de que la sociedad española volverá a resolver la actual encrucijada con éxito. El problema -insiste- es que los inversores internacionales desconocen nuestra historia y es clave que los españoles confiemos en nuestras posibilidades para poder convencerles".
Mantenimiento del euro
El economista José Carlos Díez plantea dos requisitos imprescindibles para que el pago de la deuda y la vuelta a la normalidad continúen el buen camino: la defensa del euro y el mantenimiento de Grecia en la Eurozona para evitar el temor de los inversores al fracaso europeo. "Hasta que Europa no resuelva la crisis griega no será posible acabar con la crisis financiera y la economía española seguirá sometida a restricción de crédito, su principal limitación para crecer, crear empleo y reducir la tasa de paro".
Díez asegura que no se debe comparar a España con países como Grecia, Portugal o Italia, ya que somos un país con buen nivel de productividad y con unos índices de exportaciones que suben cada año a pesar de la crisis. Esta evolución nos permitirá pagar nuestra deuda y volver al buen camino.
Credibilidad
En cuanto al sistema bancario -para el que se ha aprobado una importante plan económico- asegura el economista jefe de Intermoney que "la clave en estos momentos es gestionar la cartera inmobiliaria de las entidades para hacerla líquida y minimizar la pérdida, y sobre todo buscar nuevas fuentes de negocio que sustituyan las hipotecas y los préstamos a promotores y constructores".
Afirma Díez que "hay que seguir corrigiendo desequilibrios y que es necesario evitar la recesión para que los inversores no duden de la capacidad de pago y de los procesos de consolidación fiscal". Ello a pesar de que "España tendrá que destinar parte de su PIB anual para amortizar deudas futuras, lo cual limitará su potencial crecimiento durante unos años".
Recuerda Díez que el 40% de la deuda bancaria española es de las dos mayores entidades que, a su vez, están teniendo excelentes beneficios en sus operaciones internacionales por lo que no hay que dudar de su solvencia para hacer frente a sus compromisos a medio y largo plazo.
En cuanto a la deuda pública destaca que es muy inferior a la media de la Eurozona y que "es absurdo que afecte a nuestra prima de riesgo". "La burbuja inmobiliaria -explica- no debe poner en cuestión nuestra solvencia ni sostenibilidad a largo plazo -aunque hubiese que socializar deuda-".
En cuanto al desempleo Díez recuerda, como ejemplo, que también hubo una fuga de capitales con la victoria socialista de 1982, y los elevados datos del paro que se padeció en 1984 y 1994 pero que no pararon la subida de la renta de los españoles. "Alguien que haya estudiado en profundidad la historia de España de las últimas décadas no debería tener ninguna duda de que la sociedad española volverá a resolver la actual encrucijada con éxito. El problema -insiste- es que los inversores internacionales desconocen nuestra historia y es clave que los españoles confiemos en nuestras posibilidades para poder convencerles".
Mantenimiento del euro
El economista José Carlos Díez plantea dos requisitos imprescindibles para que el pago de la deuda y la vuelta a la normalidad continúen el buen camino: la defensa del euro y el mantenimiento de Grecia en la Eurozona para evitar el temor de los inversores al fracaso europeo. "Hasta que Europa no resuelva la crisis griega no será posible acabar con la crisis financiera y la economía española seguirá sometida a restricción de crédito, su principal limitación para crecer, crear empleo y reducir la tasa de paro".
Díez asegura que no se debe comparar a España con países como Grecia, Portugal o Italia, ya que somos un país con buen nivel de productividad y con unos índices de exportaciones que suben cada año a pesar de la crisis. Esta evolución nos permitirá pagar nuestra deuda y volver al buen camino.
Credibilidad
En cuanto al sistema bancario -para el que se ha aprobado una importante plan económico- asegura el economista jefe de Intermoney que "la clave en estos momentos es gestionar la cartera inmobiliaria de las entidades para hacerla líquida y minimizar la pérdida, y sobre todo buscar nuevas fuentes de negocio que sustituyan las hipotecas y los préstamos a promotores y constructores".
Afirma Díez que "hay que seguir corrigiendo desequilibrios y que es necesario evitar la recesión para que los inversores no duden de la capacidad de pago y de los procesos de consolidación fiscal". Ello a pesar de que "España tendrá que destinar parte de su PIB anual para amortizar deudas futuras, lo cual limitará su potencial crecimiento durante unos años".



