
Los pequeños autónomos tienen un problema con la facturación, pues aunque contraten a un gestor, este no se puede encargar por ellos de realizar las facturas a los clientes.
Por eso, lo mejor es emplear un programa fácil de facturación que les facilite la vida lo máximo posible con el fin de no generar problemas con Hacienda.
Enviar las facturas al gestor a diario
Lo normal en el caso de los pequeños autónomos es no tener a nadie en plantilla para que les lleve la facturación, y que no puedan hacerlo por falta de tiempo.
Delegan en un gestor todo lo referente a rendir cuentas con Hacienda y para eso se mandan a este profesional que es el que se encarga de ello por una cuota mensual.
Es muy común ir dejando de enviar las facturas por dejadez, por lo que al final se encuentran con una cantidad enorme, pierden algunas, etc., generando un desastre de grandes proporciones y problemas con el fisco.
De esta manera, lo mejor es ir mandando cada factura que se hace al asesor, si no en el mismo momento en que se realiza y sí al finalizar el día.
Las facturas digitales evitan problemas
Hay que desterrar de una vez las facturas de papel, las cuales tienen “la mala costumbre” de perderse y deteriorarse con el tiempo para pasar a hacer facturas digitales.
Estas se guardan de forma muy sencilla y se pueden tener varias copias de seguridad para que nunca se pierdan. Además, si un cliente quiere su factura en papel, no habrá ninguna dificultad en imprimirla.
También se envían de manera fácil, pues al tratarse de un archivo digital se pueden adjuntar en un email, en un mensaje de WhatsApp, etc., sin tener que pasar un rato escaneándola.
No calculamos ni impuestos ni retenciones
Dependiendo del tipo de autónomo y de la actividad en cada factura, hay que efectuar una retención, calcular el IVA o las dos cosas a la vez.
Hacerlo con la calculadora es un grave error, porque con cualquier equivocación ya se están sumando mal los impuestos y si no lo corrige el gestor, al terminar el trimestre se producirá un problema.
Es aquí donde entran los programas de facturación, los cuales no deben ser demasiado complejos, pero que permiten añadir retenciones y calcular el IVA solo añadiéndolos.
El programa se configura el primer día con las retenciones habituales e incluso se pueden crear plantillas de facturas para que una vez que se ponga la base imponible los impuestos se calculen de forma automática.
Llevar un programa de facturación en el móvil ayuda
¿Quién sale de casa sin su teléfono? Un autónomo no, desde luego, y más cuando muchos dependen de él para trabajar.
De esta manera, poder usar un programa de facturación en él ayuda bastante, pues en cualquier momento se puede hacer una factura y enviársela al cliente por WhatsApp o correo electrónico, a la vez que se sube de manera automática a la web de la gestoría.



