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ENTRE TÚ Y YO

El Séptimo Arte

Dolores Gil Alcayna Miércoles, 30 de Marzo de 2022 Tiempo de lectura:

 

En Estados Unidos, en la década de 1890 Thomas Edison comenzó a trabajar en un aparato llamado Kinestoscopio, un sistema por el cual se podían ver imágenes en movimiento. Una ilusión óptica que marcaría un antes y un después en la forma de comunicación del hombre moderno. Por las características del artefacto solo era posible un único espectador para su visualización. Quizá  El beso fura una de las primeras escenas que rodó el inventor.

 

En Francia, en el mismo decenio, los hermanos Lumière patentaron su cinematógrafo, una máquina que gravaba y proyectaba imágenes, viendo la luz un brevísimo corto de menos de un minuto, titulado La llegada del tren a la estación.

 

Pero muchos historiadores consideran a Louis Aimé Augustin Le Prince como el verdadero promotor de este invento que modificaría y revolucionaría los usos y costumbres de todas las sociedades del mundo.

 

Lo haría en el otoño de 1888 con  La escena del jardín de Roundhay (de apenas dos segundos). Utilizó una cámara con una lente única. Poco tiempo después filmaría los carros con caballos o los peatones en El puente de Leeds (Inglaterra).

 

Aunque casi siempre que hablamos del séptimo arte lo hacemos aludiendo a los famosísimos hermanos Lumière. ¡Averigüen y juzguen ustedes!

 

Cada director de cine refleja el séptimo arte a través de la idiosincrasia de la sociedad en la que vive, o de las fantasías más sublimes de su universo interior.

 

***

 

MUJERES AL BORDE DE UN ATAQUE MESENTÉRICO

 

A las Mujeres kitsch de Pedro Almodóvar y del mundo

 

¡¡ACCIÓN!!

 

Destruidas y bravas y perdidas y abandonadas y solidarias

y salvajes y transexuales y prostitutas y asesinas y chillonas

y ansiosas y maternales y monjas desvirtuadas

y cornudas y homosexuales y libres subversivas y…,

todas y todos y todes y malditas y benditas

criaturas proteicas re-criadas en el humus del mundo mundial.

De género binario y género no binario…

y del género de lo que se ponga en el moño kitsch.

 

Supervivientes hechos añicos en plano secuencia.

Vidas desechas y expedientadas sin indulto ni amnistía.

Vidas en un minúsculo espacio de ejecución compleja,

de rodaje cronometrado sin vuelta atrás.

Y como en la vida,

no hay segundas escenas o tienen un alto precio.

 

Sin margen de movimiento y,

donde todo tiene que caber:

no valen sólo monólogos,

sino discursos abstractos,

decisiones rápidas e improvisadas.

 

Vidas enteras avivadas en el germen cotidiano

de melodrama feroz con resurgimiento

de fuerza bruta esa que habita

en el corazón mesentérico de la debilidad.

 

El Séptimo Arte marcado a fuego de res

en el ADN de los proscritos y desventurados,

pero tan auténticos como la vida misma.

 

¡¡CORTEN!!

 

MUERTE DE BECKY  

                              

En los momentos pasionales dejamos nuestra conciencia a un lado y no razonamos lúcidamente, pues nuestros sentimientos nos lo impiden.

 

Pedro Almodóvar

 

Una catarsis de travelling se cierne en escena.

Rebeca vive envuelta en la saturación de colores ácidos y primarios.

Amor y odio se conjugan a partes iguales por la madre muerta.

 

Collage del alma:

extravagancia y vértigo de un abismo añil,

el rojo de la sangre de los condenados,

ofrenda verde arlequín de recuerdos infantiles,

rosas malvas en los puntos cardinales de la herida.

 

Ya en eteridad,

la diva, Becky del Páramo,

está en su lecho de muerte,

representando su última función.

Se incorpora,

se calza sus estiletes de pistola,

y comienza a sublimar

un flashback cantando Piensa en mí.

 

Fuera,

en la Plaza del Alamillo

todo sigue su curso.

Otros tacones lejanos,

otras vidas con gafas de alquimista.

Jóvenes comiéndose a besos y promesas.

Todos van y vienen sorteando la suerte de sus asedios.

Todo transcurre como siempre,

en los mismos trazos medievales de esas calles de Madrid.       

 

Vaya mi humilde homenaje a nuestro cineasta universal Pedro Almodóvar.

 

Y una mención especial a la cineasta Lois Weber, pionera en el arte del cine.

 

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