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ENTRE TÚ Y YO

¡Gracias Chaplin!

Consuelo Aguayo Lunes, 04 de Abril de 2022 Tiempo de lectura:

 

He de confesarles abiertamente que con este ambiente estacional estoy muy ´chof´. Por eso tengo que repetir por enésima vez (sí, ya sé que soy redundante, ¡qué le vamos a hacer!) que no me gusta el invierno. Pero, oigan, por más que lo repito, parece que la calefacción de la naturaleza no me abraza y me deja tiritando sin que entre ese rayo de sol con fuerza y decisión que presagia el buen tiempo. Ahora que ya estaba casi rescatando ´el bikini de rayas´ (como ´Eva María´) del fondo del armario y guardando las mantas en sus fundas con naftalina,  resulta que nos cae una nueva estación: la “primainver”. A mí me ha sorprendido una imagen televisiva reciente en la que ´la mujer del tiempo´ (no sé por qué siempre decíamos ´el hombre del tiempo´, bueno, sí lo sé…) desenterraba una rama de  azahar agonizante escarbando en más de metro y medio de nieve recién caída. A este paso tendremos que ´resucitar´ a Vivaldi para que añada una nueva estación a sus ´Cuatro Estaciones” y se conviertan en “Las Cinco Estaciones”. Bueno, suele decirse que ´al mal tiempo, buena cara” así que lo mejor será volver a pensar que estamos en Nochevieja y nos disponemos  a visionar uno de esos programas que suelen transmitir por televisión después de las campanadas cargado de música y sobre todo de humor.

 

Porque, eso sí, ustedes saben que soy una defensora a ultranza de la risa y que no me importa repetir el visionado de aquellos humoristas tan divertidos que lograban arrancar risotadas o carcajadas con su arte (algunos hasta ellos mismos se partían de risa en directo). Y es que arrancar el regocijo de algún interlocutor es una de las artes más nobles y difíciles que hay, aunque no siempre sea reconocida y valorada como tal. Pero lo cierto es que entre los tipos sociales humanos, el guasón, el divertido, el que sabe contar los chistes (tengo un amigo que con él se te saltan hasta las lágrimas) es quien se convierte en el centro de la reunión. No en vano, desde médicos hasta filósofos de ayer y hoy han destacado los efectos benefactores de la risa para la salud. Que es un arte es indiscutible, bien conocida es la película ´El nombre de la rosa” sobre la novela de Umberto Eco del mismo nombre en torno al tratado sobre la risa que Aristóteles incluyó en la ´Comedia´ como una parte especial de la creación, de la ´Poética´. Y así muchos más que no nombro, vaya a ser que con la ´Historia de la Comediografía´ les aburra y ´pasen´ de seguir leyéndome.

Todo ello tampoco pasó desapercibido para los ´mandamases´ de la antigüedad, y así los reyes y faraones tenían en la corte sus “reidores” de forma privativa para que los entretuvieran y deleitaran (que ya sabemos todo lo que desgasta el oficio de mandar) con sus imitaciones, sus chistes o sus bromas. Y eran tan importantes que, tenerlos, ya estaba considerado como un distintivo de alto standing y de ocupar una posición social elevada asociada al lujo y la ostentación. Estos cómicos gozaban de una gran popularidad social, incluso se les permitía que ejercieran la crítica con cierta libertad en forma de sátira teatralizada (vamos, que podían hacer ´happenings´ o  ´performance´ y reírse hasta de su sombra sin que les pasara nada) cuyo personaje principal podía ser el propio monarca o sus políticas.

 

Es conocida la llamada ´gente de placer de palacio´ que según diversos estudios proliferaron durante los siglos XVI y XVII especialmente en la Corte Española de los Austria (como ven esto de los reideros no es nuevo) entre los que se incluían locos, negros, niños, enanos junto a comediantes, payasos y clown de diversa índole, a la que en ocasiones se sumaban habilidosos malabaristas (como estos que hacen malabares o limpian los cristales de tu coche en la parada de los semáforos, no se les cae ni un bolo ¡qué arte!), o trapecistas, y hasta músicos (sí, creo que ya estaba entrando en palacio el Hip-Hop y el rap porque algunas armaduras parece que ya traían auriculares incorporados de serie. Bueno esto último no lo he visto, solo lo creo yo ¿eh?). Muchos de ellos eran funcionarios a sueldo y muy apreciados por la familia real. Todo con la finalidad de provocar la hilaridad entre los reyes y sus invitados. La presencia de algunos de ellos en palacio (especialmente los tullidos) la conocemos mejor gracias a las pinturas de Diego Velázquez en las que son retratados con especial dignidad.

 

Hoy día se ha profundizado aún más sobre los efectos benefactores y las técnicas de la risa (¡puede mover hasta 50 músculos faciales!) que conduce a considerar la Risoterapia como un procedimiento liberador (aunque no curativo) que procura y promueve un estado emocional optimista y positivo favorable a procesos curativos. El carácter contagioso de la risa permite que las sesiones sean grupales y puedan promoverse a partir de reproducciones masivas de risas en off, como sucede en distintos programas televisivos. Respetar los límites compartidos y los códigos forma parte del ingenio y del ejercicio de la Comedia como un arte.

 

Aunque no es visual, espero que también les provoque bienestar y placer mi recomendación de hoy que es sonora y va referida a la canción ´Smile´  que Charles Chaplin compuso para su conocida película ´Tiempos Modernos´ en 1936, y pueden disfrutarla en la voz de Nat King Cole,  a la que posteriormente en 1954 se le añadió la letra ´Smile though your heart is aching/ Smile even though it's breaking´ (´Sonríe aunque te duele el corazón/ Sonríe a pesar de que se está rompiendo´).

 

Escuchándola plácidamente me despido de ustedes hasta nueva incorporación (¡la jefa me ha dado unos días de vacaciones!)

 

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