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ENTRE TÚ Y YO

Hablando sobre los petrodólares

Pedro Campoy Martes, 05 de Abril de 2022 Tiempo de lectura:

 

El término petrodólar es bastante común, pero para muchos es un concepto desconocido y confuso. En este artículo hablaremos sobre los petrodólares.

 

Los petrodólares no son una moneda, son simplemente dólares estadounidenses que se han cambiado por exportaciones de petróleo. El término se acuñó en la esfera económica y política a mediados de la década de los 70 en medio de la creciente crisis energética entre EE. UU. y los exportadores de petróleo crudo.

 

El nacimiento del petrodólar, un patrón monetario, fue en 1973, cuando Estados Unidos acordó con Arabia Saudí  negociar cada barril de petróleo en dólares de la Reserva Federal, a cambio de armas americanas y la protección militar de los campos petrolíferos sauditas. El contrato se fue extendiendo de tal modo que cualquier país que quisiera comprar este tipo de recurso energético, petróleo, estaba obligado a cambiar su moneda nacional por dólares americanos.

 

De hecho, el sistema de comercializar petróleo por dólares generó una gran demanda de dólares en todo el mundo, y a medida que se necesitaba más petróleo más se incrementaba la producción de la moneda estadounidense.

 

Como resultado, Estados Unidos se convirtió en el eje único de este nuevo modelo monetario, lo que le garantizó un gran dominio sobre la economía mundial que llega hasta hoy, hablando de los 6,5 billones de dólares que se mueven anualmente por el petróleo y que representan el 10% del PIB mundial y el 40% del PIB del país americano.

 

Sin embargo, en los últimos años, varios países han manifestado su intención de utilizar sus propias monedas en el negocio del petróleo, como Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. El último movimiento lo hemos visto con la presión bélica rusa presionando a la compra de su crudo con su moneda nacional.

 

La confianza de los exportadores extranjeros de petróleo en el dólar estadounidense como principal medio de intercambio y reserva de valor estableció el dólar como moneda de reserva global. Sin duda un gran movimiento con gran peso hasta ahora. Un peso que le ha llegado a proporcionar un calibre bélico y geopolítico.

 

El sistema de Bretton Woods de tipos de cambio fijos ligados al oro a través del dólar estadounidense colapsó en 1971 porque la economía mundial y su demanda de activos seguros de reserva superó la oferta disponible de lingotes. Momento en el que pasamos a imprimir dinero de la nada para incrementar la inflación, la pérdida de poder adquisitivo y la devaluación.

 

Solo el dólar podría llenar ese vacío de manera realista, un dólar respaldado por la máquina bélica de los EE.UU. y a medida que la oferta mundial de dólares creció en medio de los déficit comerciales y presupuestarios de EE. UU., también lo hizo la acumulación de petrodólares comercializados por los exportadores de petróleo que se benefician de los precios del crudo más altos. Cuanto más alto es el precio del crudo, más dólares adquieren los exportadores.

 

Los exportadores aceptaron dólares porque no tenían otra alternativa: era la moneda de su principal cliente y, lo que es más importante, la moneda del comercio, del aparato bélico y sobre todo de las finanzas internacionales. La creciente dependencia mutua condujo a acuerdos entre EE. UU. y Arabia Saudita que establecieron los términos para la reinversión de petrodólares saudíes en bonos del Tesoro de EE. UU. en 1974 y para proyectos de desarrollo dirigidos por EE. UU. en Arabia Saudita en los comienzos de los años 80. Una cadena de beneficios mutuos que no se paró ni incluso con los atentados que efectuaron la caída de las Torres Gemelas.

 

Podemos decir que el plan de los petrodólares era simple y efectivo. Los exportadores de petróleo extranjeros podían seguir suministrando crudo y cobrando en la moneda más útil, mientras Estados Unidos mantenía su fuerza económica, financiera, tecnológica y militar.

 

El petrodólar extendió el dominio global del dólar al impulsar la demanda de inversiones denominadas en dólares fuera de los EE. UU., incluso ha fortalecido el mercado del euro, sobre todo en sus comienzos.

 

El aumento de los ingresos por exportaciones de petróleo en petrodólares reflejó y consolidó aún más la primacía del dólar estadounidense en el comercio y la inversión mundial. Las grandes ganancias en el suministro de energía nacional han disminuido la dependencia de la economía estadounidense de las importaciones de petróleo y la reinversión de petrodólares. Mientras tanto, la economía mundial sigue dependiendo en gran medida del dólar como moneda de reserva y de momento ninguna le hace sombra aunque salen rivales como Bitcoin como activo de reserva y de pago internacional.

 

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