El empresario Tomás Olivo
El empresario murciano Tomás Olivo, que será juzgado el 19 de abril en la Audiencia Provincial de Málaga por unos presuntos abusos sexuales a una niña de trece años, niega cualquier delito y confía en que durante la celebración del juicio se demuestre que los hechos no ocurrieron, como señala la propia menor, quien admite que se inventó la acusación.
En un principio, según la menor, y así lo presenta el fiscal, el empresario aprovechó que la niña se habría quedado dormida durante un vuelo de Madrid a Málaga en el que ambos coincidieron y que en ese momento aprovechó para introducirle la mano por debajo del pantalón.
Los hechos ocurrieron en 2019 cuando, según la niña que viajaba sola, Olivo se sentó junto a ella, y en un momento determinado, aprovechando que se había quedado dormida, empezó a tocarla, lo que provocó que se despertara. En ese momento se dirigió a la tripulación de cabina y solicitó que le cambiaran de asiento.
En su escrito provisional de acusación, el fiscal solicita tres años de prisión, además de una orden de alejamiento durante cinco años y al pago de una indemnización de 2.000 euros por daños morales.
El empresario defiende su inocencia y no hay acusación particular
El empresario, propietario de General de Galerías Comerciales, niega los hechos y defiende su "total inocencia"; al tiempo que indica que después de la denuncia, la menor ha reconocido que los hechos no ocurrieron. No obstante, el fiscal ha había presentado escrito de acusación, por lo que se celebrará el juicio. En el mismo sentido, Tomás Olivo señala a través de uno de sus abogados, que la familia de la menor no ha presentado acusación particular, por lo que confía en que todo se aclare del día del juicio.



