
El Observatorio Regional del segundo trimestre de 2022 de BBVA Research ha revisado a la baja las previsiones de crecimiento en todas las comunidades autónomas para 2022 y 2023 como consecuencia de la invasión a Ucrania. Aunque el efecto directo de la caída de la demanda en las economías de Rusia y Ucrania es limitado, el mayor impacto será por el incremento del precio del petróleo, lo que afectará principalmente a la industria, el sector agroalimentario y la construcción.
El encarecimiento de los costes energéticos junto con la volatilidad en los mercados internacionales condiciona la recuperación de las zonas industriales del norte y centro, excepto Madrid, por la mayor intensidad de uso de la energía en su PIB y la dependencia del comercio exterior. Por ello, la revisión de las previsiones en Aragón, Castilla y León, Cantabria, País Vasco, Galicia, Asturias, Navarra, La Rioja y Castilla-La Mancha es mayor que la del conjunto nacional y su crecimiento se situará por debajo del previsto para España.
Por su parte, Andalucía, Comunidad Valenciana y Murcia podrían crecer en línea con España (4,1%), favorecidas por un menor peso de la energía en sus economías, así como por la menor exposición a los cuellos de botella internacionales, además del efecto compensador del turismo.
Así, los economistas del BBVA han rebajado del 5,2 al 4,1% la previsión de crecimiento de Murcia para este año y al 3,2% para el próximo, una décima menos que el conjunto de la economía nacional.
Factores de incertidumbre
El escenario de recuperación previsto para los próximos trimestres podría verse afectado por el aumento de la inflación, debido en parte al elevado coste de la energía. En este sentido, Murcia, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Galicia y Cantabria, con un mayor peso del gasto en energía respecto al gasto total de los hogares, podrían ver limitada su renta disponible. Por el contrario, en las comunidades del mediterráneo el efecto del mayor precio de la energía y los combustibles en los hogares podría ser algo menor.
La inflación persistente, que impulsa el crecimiento salarial y los costes empresariales, también supone el riesgo de una pérdida de competitividad , cuyos efectos podrían ser más relevantes para las comunidades con especialización en producción de bienes comerciables y exposición al exterior.
Además, se mantiene la incertidumbre respecto a las inversiones asociadas a la ejecución de los Fondos Next Generation. A esto se añade que, aunque los riesgos debidos a la covid son menores, aún persisten. Así, se han observado repuntes de contagios en algunos países europeos. En España, algunas comunidades se han visto más afectadas que otras. No obstante, no se puede descartar que surjan nuevas cepas, lo que podría afectar negativamente al turismo. subida de los precios de la Fabricación de productos básicos de hierro, acero y ferroaleaciones y la Fabricación de productos para la alimentación animal.

