Mar Menor, ayer, hoy y siempre
Hoy es uno de esos artículos que se escriben con el corazón y las emociones más que con el reposo de unas ideas meditadas, unas palabras relativamente medidas o desde el interior de las tripas y vísceras por el dolor y la impotencia que causa.
El Mar Menor, nuestro Mar, una vez más se encuentra en una situación extrema, es una realidad prácticamente irreversible la anoxia que se avecina en las próximas semanas y que someterá a la laguna salada a una nueva catástrofe medioambiental sin parangón alguno.
No es mi voluntad retirar valor ni importancia al ECOCIDIO, ni restar responsabilidad al Gobierno Regional de López Miras que vuelve a manifestar una pasividad absolutamente indecente ante magno disparate así como una incompetencia supina impropia de cualquier mandatario político, pero deseo con este artículo de opinión PONER EN VALOR, ENSALZAR Y MANIFESTAR MÍ RECONOCIMIENTO en general a esas 639.000 personas que con su firma reivindicaban una nueva oportunidad y en particular a todas y todos los miembros de la plataforma que promovieron una Iniciativa Legislativa Popular (ILP), que venía a suplir la sinrazón y la inacción de los responsables directos que han provocado solemne desastre en pro del enriquecimiento de unos cuantos y han demostrado públicamente la ineficacia de las normas jurídicas vigentes que han pretendido su protección, exhibiendo el poder real de una sociedad fuerte que ha encontrado cauces legítimos de participación jurídica en materia de protección de la naturaleza.
Todos ellos han ejercido una encomiable labor que tuvieron que desarrollar en unas circunstancias excepcionales, pero que nunca vieron desfallecer su tesón, su voluntad y su compromiso con un proyecto admirable y meritorio haciendo viable y posible la consecución de tan magnífico objetivo. DOTAR A LA LAGUNA Y SU CUENCA DE IDENTIDAD JURÍDICA PROPIA, otorgando derechos propios a este ecosistema de gran valor ecológico.
La aprobación de esta ley de materializarse propiciará un antes y un después en el marco legal de la conservación medioambiental en Europa.
El Mar Menor se convertiría, en virtud de la nueva ley, "en un sujeto de derecho para cumplir un objetivo social sin ánimo de lucro y en el que todos los ciudadanos podrán exigir ante los tribunales la reparación a los responsables de los daños producidos en la laguna".
Una iniciativa que llegó el pasado viernes día 22 de abril, coincidiendo con el Día de la Madre Tierra a la sede de la ONU de la mano de la catedrática de Derechos Humanos y Derechos de la Naturaleza de la Universidad de Murcia, Teresa Vicente y del alcalde de Los Alcázares, Mario López Cervera, que participaron en el evento ‘Interactive Dialogue of the General Assembly on Harmony with Nature’ celebrado en la sede de Naciones Unidas, en Nueva York.
Este acto aborda, entre otros asuntos, la necesidad de un cambio de paradigma de la ley, la economía y la educación, cambiando el foco desde el ser humano hacia la Tierra y augura la oportunidad de no continuar por la misma senda de destrucción de los ecosistemas y evitar un cambio climático que comienza a estar en un punto de no retorno.
Reiterar mi agradecimiento al esfuerzo y buen hacer de la sociedad civil que nos viene a manifestar una vez más que la política y la gestión no se desarrolla y ejecuta exclusivamente desde las instituciones sino que la misma reside soberanamente en las ciudadanas y los ciudadanos.
Concluyo con unas palabras del Undécimo Diálogo Interactivo de la Asamblea General de Naciones Unidas sobre Armonía con la Naturaleza. "La Jurisprudencia de la Tierra hace un llamado a la humanidad a escuchar, inspirarse y cuidar el planeta que nos sustenta, y reconocer que la Naturaleza es, y debe ser, la fuente de la ley, la ética y la forma en que nos gobernamos a nosotros mismos".





















