
_ “Desear una buena Salud está solo al alcance de los ricos de espíritu” _
ST
Se nos acercó uno de nuestros clientes a preguntarnos:
- ¿Cómo puedo ser valiente y empezar a entrenar en serio de una vez? No consigo ser constante y me frustro...
Le pedimos que nos acompañase a una de las salas de entrenamiento y le mostramos un cristal sobre el suelo. No muy punzante, pero lo suficientemente cortante para producir una herida de sangre.
A continuación, le dijimos:
-Ponte encima.
Incrédulo, nos miró como si estuviéramos locos y exclamó: ¡Qué dices! ¡Me voy a cortar!
Nosotros le dijimos que confiara.
Lo hizo, pero con miedo, pues sabía que encima de ese cristal había una superficie blanda (su planta del pie) y lo más probable es que se hiciera una herida.
Una vez estaba encima, se percató de la molestia e impulsivamente de un salto salió del cristal, pues pudo sentir el dolor y… venció la razón y el miedo por el posible dolor y sus peligros a la confianza. Ahí radicaba parte de su debilidad (que podía tornarse en una fortaleza).
La clave de la prueba era que el Cristal cortante no era peligroso si se trasladaban los pesos en los lugares menos cortantes. De hecho, nosotros le mostramos que se podía pasar por encima sin lastimarse, pero había que hacerlo de forma consciente y despacio.
La prueba no era peligrosa. El cliente aprendió que toda la estructura de cristal no podía causarle daño. Partes del cristal impiden que te cortes si se camina con suavidad y paso consciente.
Encontrarse en buena forma física y mental al principio es como la prueba del cristal:
Ante las dificultades, ante esas situaciones en las que tienes que “subirte” y bajo tus pies ves la altura, la profundidad, el peligro, la herida de no conseguirlo, la humillación de haber malgastado el tiempo y el dinero... siempre estará la parte de la satisfacción de vencer tus miedos y transformarlos en armas.
Sin embargo, a pesar de estar sobre ello, si te “subes” en al carro de la vida sana, si eres valiente, es tu propio cuerpo el que te pedirá más y más.
En pocas palabras: no te creerás el cambio que puedes llegar a dar si eres constante y vas despacio en el proceso. Muchos clientes lo han conseguido a base de creer y confiar en una vida con más energía y menos lesiones.
Es esa estructura aparentemente afilada, cortante y peligrosa la que puede hacer que te dañes, pero ten por seguro que hará que seas más fuerte cada día. Que cada obstáculo sea una nueva oportunidad para seguir mejorando tu forma física. ¡¡Y lo que conlleva sentirte bien con tu cuerpo no tiene precio!! Sin salud no se puede producir.
El peligro y la dificultad te seguirán dando vértigo, pues están bajo tus pies. Pero es como afrontes el obstáculo lo que decidirá el avance o el retroceso en tu vida.

