
En SORIANOTRAINERS además de enseñar a nuestros clientes a moverse mejor, les intentamos transmitir valores de vida. Este Segundo aprendizaje es casi más importante que el primero, debido a que la sostenibilidad de los resultados se dará cuando se adhieran ciertos valores al programa.
Para que no resulte un calvario empezar un programa de cambio de hábitos de salud, lo primordial será que el cliente haga una reflexión. Una mirada introspectiva. Un examen de conciencia hacia sus verdaderos valores en la vida. Y si ese cambio va en sintonía con la manera en la que desea vivir entonces debe iniciarse.
Si por el contrario, ese cambio de estilo de vida viene motivado por algún factor exterior, lo mejor es que NO de comienzo. Seguramente terminará en fiasco. Será un gasto de tiempo, esfuerzo y dinero innecesario.
Si por contrario llevas una vida desorganizada saludablemente hablando, pero te has parado alguna vez a reflexionar como sería tu vida con más energía, más vitalidad, menos dolores, ser un ejemplo para ti de superación y para tu familia, entonces puede que seas ese porcentaje alto de clientes que alcanzan el éxito en el programa.
Uno de los valores a prestar atención es la *constancia*. La constancia es el valor más importante en la consecución de los objetivos.
Cada obstáculo que se presenta en el camino es una nueva oportunidad de mejora. Se puede pensar que cuando acontece un obstáculo es motivo de renuncia y abandono, pero sin ir más lejos ese momento tiene que ser el catalista de la reacción hacia el éxito.
Otro valor para tener en cuenta es la *confianza en un@ mismo*. ¿Cuántas veces nos han lanzado esta pregunta nuestros clientes? ¿¿¿Pero cómo voy a ser yo capaz de conseguir eso??? Si el cliente se pone el mism@ los límites está claro que hay un factor mental con el que hay que lidiar.
Cuando empezamos un programa de cambio de estilo de vida, bien sea por la mejora del movimiento o por la alimentación, la clave será confiar en uno mismo y confiar en el programa. Dejar que te fluya será el primer paso.
Saber que los pasos que hay que dar al principio siempre serán cortos y medidos. En el proceso veremos cómo mejoramos y eso nos llenará de ganas de continuar.
El cambio siempre es un desastre al principio, difícil en la mitad del camino y maravilloso al final.
Ponte en manos de un grupo de profesionales comprometidos.

