Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

ENTRE TÚ Y YO

Dietas: “Efecto rebote” garantizado

Dr. Francisco Campillo Martes, 14 de Junio de 2022 Tiempo de lectura:

 

En la edición de hoy, deseo expresar una opinión con respecto a un “mito” y una falta de información general concerniente al mundo de las dietas y regímenes alimentarios; Hablando con mi buena amiga Conchi sobre este tema, vi que existe una gran falta de información sobre las alteraciones alimentarias o también llamadas “dietas”.

 

La obesidad o sobrepeso está considerada la enfermedad más distendida a nivel mundial, ya que estadísticamente el 53% de la población mundial sufre sobrepeso en mayor o menor medida.

 

Son muchos los usuarios que empiezan dietas alimentarias, pocos quienes los llevan a cabo y muy pocos quienes los llevan a buen término.

 

Aquellas personas que se lo toman más en serio, buscan servicios profesionales con el fin de llegar a un peso deseado, sea cual fuere.

 

Hay especialistas llamados “dietistas” que ajustan una doctrina alimentaria puntual para llegar a conseguir esto.

 

Estos especialistas usan un software de tantos que hay, cuyo coste de uso oscila entre los 20 y los 70 euros, basado en estadística pura y dura. Este tipo de profesionales funcionan del siguiente modo:

 

En primer lugar, usan un equipo de medición siendo éste una báscula para la medición del Índice de Masa Corporal y medición de altura. Esta báscula “calcula” la cantidad de hidratación en el cuerpo, peso de la masa ósea, y masa magra. Nota. - Si la medición se hace en un momento que suda el pie o la posición no es del todo correcta, los datos obtenidos pueden variar mucho.

 

Suelen ser equipos muy imperfectos, ya que no contemplan problemas como retención de líquidos, masa magra (músculo), grasa visceral, etc., por lo que los factores de confusión son muchos, porque son mediciones totalmente estadísticas.

 

Tras esta medición, se accede a esta aplicación antes mencionada y se introducen datos tales como edad, sexo, estilo de vida, horas de ingesta, etc.

 

Estas aplicaciones, que usted, mi querido lector, puede adquirirla perfectamente, tiene una enorme base de datos con la mayoría de los alimentos como tal y comercializados, con toda la información nutricional que aparece en las etiquetas.

 

En base a la información introducida y los objetivos a conseguir, la aplicación genera por algoritmos una cantidad y alimentos a consumir.

 

Está claro que el método funciona, ya que estas aplicaciones llevan mucha ciencia detrás, pero no se tiene en cuenta muchísimos factores que tienen que ver con la persona, y con el error más garrafal que se suele cometer, dando a lugar inextricablemente el famoso “efecto rebote”, que consiste en recuperar el peso perdido y quizá algo más.

 

¿Por qué el efecto rebote está garantizado en cualquier dieta?

 

Muy sencillo. Alteramos nuestra alimentación, pautas, cantidades y cronología alimentaria de un día para otro; al principio el cuerpo reacciona como debe sometiendo al organismo a alto estrés metabólico, y al llegar al peso deseado (si no antes) y volver a nuestros hábitos alimentarios, el organismo no sólo vuelve a tener más calorías en nuestra ingesta diaria que hace que inevitablemente ganemos peso, sino que el cuerpo, la obra de ingeniería más perfecta que existe empieza a “guardar” los nutrientes que hemos dejado de darles por un tiempo. Hay cuestiones que las aplicaciones nutricionales no tienen en cuenta como pueden ser los neurotransmisores generados al consumo de ciertos alimentos que el organismo, privado de ellos por un tiempo, demandará sin piedad y por supuesto le daremos.

 

La clave para que esto no suceda nunca más, no está en hacer dietas o desajustar el organismo con cambios eficaces por un tiempo, sino en educarnos a la hora de comer.

 

La educación alimentaria para nosotros y nuestros hijos es la clave para corregir la alarmante cifra de obesidad adulta y más preocupante aún la infantil provocada por nosotros, ya que es más fácil darles a los niños un “bollycao” por ejemplo que partirle una fruta. Cierto es que está más rica, dan menos follón y al menos comen algo sin tener que estar en continua guerra para que coman, como digo, cuestión de educación.

 

Si aprendemos a comer BIEN y nos movemos un poquito cada día, no será necesario estar a dieta jamás pudiendo tener salud y un peso normal sin necesidad de tener que gastarse un dinero en algo que vendrá repercutido negativamente.

 

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.