La Policía Local de Cartagena dice basta al Gobierno municipal
La Policía Local de Cartagena lleva desde el inicio de la legislatura avisando de la imposibilidad de atender la totalidad de los avisos que los vecinos de barrios y diputaciones realizan, a los que hay que sumar sus obligaciones habituales.
En varias propuestas a lo largo de los dos últimos años han reivindicado el aumento de medios y personal para hacer frente a su trabajo y mientras esos refuerzos llegaban, haciendo gala de una posición de responsabilidad, han aumentado hasta el máximo posible los turnos de vigilancia y patrullas que se han traducido en un incremento insostenible de horas extras.
El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Cartagena, liderado por el Partido Popular de Noelia Arroyo y sus socios tránsfugas, no ha querido atender las más que razonables peticiones de los trabajadores públicos. Para intentar acallar las críticas a su ineptitud, Noelia Arroyo lo ha intentado todo, desde culpar a los sindicatos y al PSOE de la polémica creada por ella misma, hasta derivar el problema a cuestiones meramente administrativas, tirando el balón hacia delante en un intento de no hacerse cargo de sus responsabilidades.
Pero nada de eso ha funcionado, porque se ha encontrado con la contestación de la plantilla de trabajadores públicos y el apoyo incondicional de los vecinos y vecinas del municipio, los cuales saben que la falta de medios y personal es una decisión política que va más allá de no encontrar dinero para ampliar los efectivos de la policía local y sí para una campaña de promoción personal que pretende poner a Arroyo en el cartel de las próximas elecciones.
Es intolerable que, en días de máxima afluencia, zonas como el litoral de Cartagena tenga sus cuarteles de policía local cerrados, o solo pueda operar con una patrulla en toda La Manga del Mar Menor y Cabo de Palos, como ha sucedido varios fines de semana. Además, hay que sumar la desatención que sufren las diputaciones del interior, como la zona oeste, a la espera de un cuartel que nunca llega o el descontrol que el gobierno local ha provocado al amontonar un infinito de actos públicos para los cuales no hay personal de vigilancia suficiente.
El equipo de gobierno municipal sigue sin abordar los temas en conflicto, como los horarios de las jornadas de verano y la planificación estratégica para organizar los agentes en el ámbito del municipio. Es imprescindible que Arroyo baje del pedestal y solucione el problema de la policía local que está afectando a la atención que los vecinos deben recibir en todos los barrios y diputaciones, porque los vecinos y vecinas de Cartagena han de tener la tranquilidad de que van tener el servicio que necesitan de la Policía Local cuando lo necesiten.
En definitiva, nos encontramos con un Gobierno municipal agotado que está incumpliendo reiterada y sistemáticamente el acuerdo de condiciones de trabajo firmado en su día con los trabajadores municipales, que solo exigen condiciones dignas para poder dar los servicios a los ciudadanos de este municipio y garantizar los servicios que merecen. Pero no será ahí donde encontramos a Noelia Arroyo y a sus socios, que no han podido más que enquistar un problema creado por su falta de disposición a tener unos servicios públicos de primera categoría como merece Cartagena.





















