Juan Casares, presidente de Concovi
La compra de una vivienda es una de las principales decisiones que se toman a lo largo de la vida. Esto provoca que deba ser una elección meditada, pues probablemente sea la mayor inversión que realice una familia.
Dependiendo el momento, la oferta varía y en consecuencia también los precios. Es precisamente el precio, quizás, el principal factor que influye en la decisión. Ante ello se presentan de inicio dos alternativas: vivienda protegida o promoción privada. Pero existe una propuestas más: la autopromoción. En este caso puede ser para un vivienda unifamiliar o en colectividad a través de cooperativa.
Las cooperativas de viviendas arrastraron durante algún tiempo ciertos sambenitos a causa de gerencias poco o nada profesionales y también la promoción privada encubierta bajo la apariencia de cooperativa, y obteniendo los beneficios de economía social, algo que actualmente está perseguido y penalizado.
La necesidad de regular este tipo de economía ha ido construyendo un entramado legislativo que, tras sucesivas reformas, está ofreciendo mayores garantías a los cooperativistas, también a los de viviendas. Y para la defensa de este sector para el que se constituyó Concovi, la Confederación de Cooperativas de Viviendas de España, a cuyo frente se encuentra Juan Casares.
Concovi, fundada en 1988, se integrará a partir de mañana en Ucomur, la Unión de Cooperativas de Murcia, presidida por Juan Antonio Pedreño, que este jueves celebra su XXXII Asamblea General, reforzando así su presencia en la Región, donde ya contaba con alianzas con empresas como Inmopolt -dirigida por José Miguel Cánovas-.
Desde Madrid, Casares afirma sentirse entusiasmado por la puerta que se les ha abierto en Ucomur, ampliando de esta forma los horizontes del cooperativismo de viviendas. “Hubo mala fama en las cooperativas; pero la situación se ha revertido y no nos podemos permitir cometer ningún error”, afirma este directivo que representa a unas 3.000 cooperativas asociadas y cerca de los dos millones de cooperativistas, tanto de forma directa como a través de las uniones y federaciones territoriales regionales.
La inversión realizada en los últimos años por las cooperativas de viviendas supera los 3.000 millones de euros y representa aproximadamente el 25% del mercado de viviendas, lo que da idea de la fortaleza de este tipo de economía social regulada, siendo España el primer país europeo que legisló sobre ella.
Concovi se presenta como un agente social reconocido por el Estado que cumple una función sin ánimo de lucro, por lo que al no identificarse como constructores ni como promotores, tiene externalizados todos los servicios -salvo los propios de calidad y homologación- y prevén seguir creciendo a un ritmo superior al de la promoción privada. Para esta año 2022, las cooperativas asociadas a la Confederación tienen una cartera en proyectos para 25.000 viviendas a unos precios en torno a un 20% más económicos que el de la promoción privada.

