
El descanso es fundamental para poder estar enérgicos y saludables a lo largo del día. Por esta razón, elegir colchones firmes y duros es lo más recomendable por los beneficios que ofrecen. Sin embargo, nos podemos preguntar qué determina esa firmeza y qué factores influyen en su densidad. Actualmente, hay muchas opciones en el mercado, no obstante, vamos a ofrecerte algunos consejos para una elección más acertada.
Guía para elegir adecuadamente la firmeza de un colchón
En muchas ocasiones, notamos la firmeza de un colchón por la sensación que nos ofrece al tumbarnos. Pero, esta percepción no basta, ya que es necesario conocer sus características con la finalidad de elegir el mejor producto, en función de la estatura, edad, complexión y necesidades de cada persona.
Es decir, una persona de complexión delgada, posiblemente, necesite un colchón con una firmeza media para sentirse mejor. Sin embargo, si la persona tiene más kilos, tendrá que usar una superficie mucho más rígida. En este sentido, hay una escala de firmeza del 1 al 10, que se utiliza por las distintas marcas para orientar a los clientes. Sin embargo, lo mejor es profundizar en las firmezas más habituales.
1. Colchones muy blandos
Este tipo de artículo es muy blando y parece que la persona durmiera entre plumas. Principalmente, son toppers y garantizan una sensación de confort y mayor calidad. En este caso, el cuerpo se reparte al máximo sobre la superficie, sin embargo, su dureza es mínima.
2. Colchones blandos
Este colchón ofrece la sensación de adaptabilidad y la persona se siente muy cómoda. No hay puntos de presión, por lo que su grado de firmeza no es adecuado si se tiene algo de peso, ni tampoco es la mejor propuesta para los bebés.
La espalda debe estar en posición natural y mantenerse recta. No obstante, podemos encontrar algunos modelos en látex muy suaves. En la escala de firmeza se encuentran entre el 3 al 5 y puede llegar a hundir hasta siete centímetros.
3. Los colchones de firmeza media
Los conocidos colchones de firmeza universal son aptos para la mayoría de las personas y suelen ser los más vendidos en todo el mundo. Pueden estar en una escala del 6 al 7 y se adaptan perfectamente, sin embargo, el usuario no siente que se hunda.
Es decir, pueden ser blandos y también firmes. Por dicho motivo, son recomendables para las mujeres embarazadas o personas con problemas musculares. En este grupo suelen tener cabida los colchones de núcleo o de látex.
4. Colchones duras y alta firmeza
Este modelo suele ser uno de los preferidos: el colchón duro y firme, sin embargo, que no parezca una piedra. La percepción de que el cuerpo esté en horizontal es muy óptimo para cualquier persona, independientemente de su masa corporal.
Sus núcleos miden aproximadamente 15 centímetros, por lo que su grado de confort es mayor. Este tipo de artículo se usa en hospitales y residencias de ancianos.
5. Colchones de mucha firmeza
Para concluir, tenemos los colchones firmes y rígidos. En la mayoría de los casos, suelen ser muy acertados para los deportistas y personas con problemas de columna o sobrepeso.
Esta opción es ideal para los clientes con más de 100 kilos o aquellos que tienen problemas óseos. Los podemos encontrar con el núcleo de muelles o en visco.
En conclusión, estas son las ventajas y desventajas de la firmeza de cada colchón. En este caso, lo mejor es dejarse asesorar por expertos en la materia para comprar la opción más acertada en función de las necesidades de cada persona.



