Crisis política por la eficiencia energética
El plan de ahorro y gestión energética en climatización anunciado recientemente por el Gobierno de la nación ha sido la palanca que ha convertido la ya inestable situación política en un torrente de giros, vueltas y sobresaltos a los que las españolas y españoles asistimos atónitos en espera de un ejercicio de responsabilidad que ponga cordura a tanta crítica desmedida máxime cuando las propuestas del principal partido de la oposición eran muy semejantes a las medidas que ha acordado el gobierno de Pedro Sánchez.
Todo tiene una razón un punto de partida que no es otro que la invasión rusa de Ucrania que implica además de una guerra un conflicto económico que nos afecta directamente.
El Gobierno de España ha actuado y ha presentado el plan de ahorro energético, de la misma forma que otros países europeos lo están haciendo, el objetivo es garantizar el suministro durante las estaciones más frías, la no paralización de la industria y principalmente que el consumo familiar no se sienta amenazado, de ahí la imperiosa necesidad de establecer medidas de contención, eficiencia y optimización en el uso de la energía.
Por ello es incomprensible que barones del Partido Popular entre los que se encuentra la presidenta Díaz Ayuso, o el presidente López Miras no respalden las medidas e inciten a la insumisión lo que evidencia un criterio de enfrentamiento impostado e impropio de quienes ostentan una responsabilidad de gobierno y de prevalencia del interés general por encima del partidista.
El Partido Popular debe asumir que no es momento de cuestionar la necesidad de las actuaciones aprobadas ya que están notablemente justificadas por la adversidad de las circunstancias, debe entender que no es momento de egoísmos, que no es momento de buscar la oportunidad de desgaste al gobierno de España y que no es momento de confrontación política y que por contra ahora es el momento de la responsabilidad, es el momento de la madurez política, es el momento de estar a la altura de las demandas de la ciudadanía y por supuesto siempre es el momento de la solidaridad.





















