Los precios de los alimentos siguen desbocados
La inflación en agosto continuó por tercer mes consecutivo por encima del 10% (10,4%), aunque cuatro décimas por debajo de la registrada en julio.
Esta evolución ligera caída es debida, principalmente, a la bajada de los precios de carburantes, que subieron en agosto de 2021, y, en menor medida, al descenso de los combustibles líquidos, mayor que el registrado el año anterior. En sentido contrario, destaca el aumento de los precios, entre otros, de la electricidad, alimentación, restauración y paquetes turísticos.
La tasa de variación anual estimada de la inflación subyacente (índice general sin alimentos no elaborados ni productos energéticos) aumenta tres décimas, hasta el 6,4%. De confirmarse, sería la más alta desde enero de 1993.



