
Este año, un total de 28.552 personas sin hogar han sido usuarias de centros asistenciales de alojamiento y/o restauración, de las que 7.277 han pernoctado en espacios públicos o los denominados alojamientos de fortuna (portales, cajeros automáticos, coches y otros).
La mayor parte de las personas sin hogar son hombres (76,7%). No obstante, cabe destacar que la proporción de mujeres que están en esta situación ha aumentado hasta el 23,3% respecto al 19,7% del año 2012. El 51,1% de las personas sin hogar tiene menos de 45 años, el 43,3% entre 45 y 64 años y los mayores de 64 años representan el 5,5%.
La edad media de estas personas se sitúa en 42,9 años. El 50,1% tiene nacionalidad española y el 49,9% extranjera. El 93,3% de los españoles está empadronado en algún municipio, frente al 75,8% de los extranjeros. Por lo que respecta a los extranjeros, la mayoría tiene nacionalidad de un país de África (53,3%), seguido por América (25,9%) y Europa (16,7%). En cuanto al tiempo de residencia, el 43,1% de los extranjeros sin hogar lleva más de cinco años en España.
Por cada 100.000 habitantes hay 86,6 personas sin hogar en España; en tanto por comunidades autónomas, las mayores tasas se sitúan en Ceuta (391,4), País Vasco (315,9), Navarra (214,7) y Cantabria (182,6). Por su parte, Comunidad Valenciana (14,8), Cataluña (42,6), Castilla-La Mancha (45,0) y Región de Murcia (48,4) registran las tasas más bajas.
Aplicando este porcentaje, según el INE en la Región solo habría poco más de 700 personas durmiendo en la calle o en centros de atención a ‘sin hogar’.
Las personas encuestadas destacaron como principales motivos por los que se quedaron sin hogar el tener que empezar de cero tras llegar desde otro país (28,8% del total), la pérdida del trabajo (26,8%) y el desahucio de su vivienda (16,1%). Por nacionalidad, el motivo principal por el que se quedaron sin hogar los extranjeros fue por tener que empezar de cero tras migrar (54,1%). En el caso de los que tienen nacionalidad española, porque perdieron el trabajo (26,7%).
El 24,9% de las personas de este colectivo dice tener pareja, y de estas, solo la mitad convive con ella. Atendiendo a su situación legal, el 11,0% está casado, el 23,0% está separado o divorciado, el 63,7% soltero y el 2,3% viudo.
En cuanto a la descendencia, cinco de cada diez personas sin hogar tienen hijos. En relación a los antecedentes familiares, se observa que hasta cumplir los 18 años el 77,5% del total ha vivido con sus padres, el 10,7% solo con su padre o su madre, el 5,8% con sus abuelos u otros familiares, el 3,9% en una institución de acogida y el 2,2% con otras personas que no eran familiares.
Las situaciones familiares más frecuentes vividas por las personas sin hogar hasta los 18 años han sido la falta de dinero (45,1%), el fallecimiento de algún miembro de la unidad familiar (37,1%) y el paro prolongado de algún miembro (27,3%). El 20,0% de las personas sin hogar dice haber vivido hasta los 18 años en un entorno familiar sin problemas o conflictos graves.

