
Vivir una situación donde es mi herida la que maneja al personaje me permite observar mi interior e identificar mis heridas y creencias. Así como la percepción que tengo de mi en algún punto.
Estar presente desde la compasión con esa parte de ti que se mostró con sus heridas de forma automática te permite volver a ti, escucharte y atender esa sombra que necesita ser iluminada con amor y presencia.
Normalmente ese personaje que se muestra manejando tus heridas emocionales es tu niña interna y/o adolescente.
No las rechaces. Estas partes de ti solo buscan ser mapaternadas (ser su madre y padre internos). Sostenerlas, escucharlas y acompañarlas de forma amorosa para integrar esa herida.
Agradece cada vez que se hagan presentes y escúchalas, En ellas está la clave para transformar tu vida. Para amarte más, vivir en conexión y en expansión.
Todas esas conductas automáticas que se muestran en nuestro día a día no vienen para ser rechazadas, vienen a nosotras para ser atendidas. Si queremos transformar nuestra realidad no podemos caminar hacía ello sin observar nuestra cotidianidad. En ella nuestra sombra hace presencia para que podamos volver más a nosotras mismas a través de la escucha interna.
Ayer viví una situación donde mi niña y adolescente salieron a esta obra de teatro llamada vida. Ellas buscaban ser vistas, validadas y aceptadas por el exterior. Querían reparar desde fuera, un daño vivido en la adolescencia, que a su vez era un patrón de la infancia. Cuando tomé conciencia de esa situación, tras mapaternarme, tuve esta reflexión.
Con amor, Airam Marco

