
El cambio climático es una de las grandes preocupaciones de la sociedad, especialmente, en el sector del turismo. Las frecuentes e intensas olas de calor ya afectan al sector económico de la comunidad, principalmente al turismo. Los datos recogidos durante este verano no mienten, el turista se está desplazando más a las zonas del norte peninsular debido a las altas temperaturas. Asi lo afirma la científica Cristina Linares en el periódico Información.
Los turistas nacionales y extranjeros se han lanzado durante este verano en la búsqueda de hoteles en el norte huyendo del calor. Los negocios hosteleros apreciaron el aumento de las reservas, conseguir una mesa para comer era misión imposible. Las playas estaban repletas de quienes buscaron disfrutar del sol, pero sin temperaturas extremas. El ambiente fresco que se disfruta en las zonas norte permite descansar y conciliar el sueño.
Otro sector afectado son la agricultura y la construcción. Una cuarta parte de los trabajadores tienen que afrontar su jornada laboral con intenso calor, como consecuencia de los picos de temperaturas que alcanzan hasta los 40 grados. El 25% de las personas estimadas en la Región ocupan puestos, sobre todo, en sectores como la agricultura y la construcción, y expuestos al denominado 'estrés térmico'.
Los trabajadores en estos sectores están sometidos a unas condiciones de excesivo calor en sus tareas, que se acumula en el cuerpo debido a la interacción entre las condiciones ambientales y la actividad física que realizan, lo que representa un alta probabilidad de sobrecarga fisiológica que puede conllevar un grave riesgo para su salud y seguridad.
Además de la economía, los científicos advierten que la sociedad vivirá un aumento de la ansiedad, del nerviosismo, de la irascibilidad. Las personas han llegado a descansar menos y con peor calidad debido a la temperatura mínima alta registrada durante las fechas.
La científica del Instituto de Salud Carlos III, Cristina Linares, explicaba al periódico Información que desde los hospitales están notando un aumento de las personas que sufren problemas de alcoholismo. Los pacientes muestran problemas mentales como ansiedad y estrés postraumático quienes viven fenómenos meteorológicos extremos, como inundaciones, o, incluso, las tormentas.

