Pablo Hernández de Cos, gobernador del Banco de España
El Banco de España ha revisado hoy las previsiones de crecimiento económico para España. Así, mientras sube ligeramente el PIB en 2022 con un aumento del 4,6% debido a un avance más intenso de lo esperado en la segunda mitad del año; el crecimiento previsto para 2023 se revisa a la baja por el empeoramiento del contexto exterior hasta el 1,3%.
El organismo regulador confía en que el año próximo se mantengan algunas de las medidas en vigor durante el actual 2022, de no ser así, las previsiones aún sería más negativas.
La inflación se revisa a la baja en 2022, por las “recientes sorpresas” de los últimos meses, así como en 2023 por el supuesto incorporado acerca de la extensión en 2023 de una parte de las medidas señaladas, cuya retirada en 2024 da lugar a una revisión al alza de la inflación en este ejercicio.
Entre los elementos que influyen en las proyecciones negativas se encuentran las tensiones geopolíticas y los desarrollos en los mercados energéticos, así como el impacto macroeconómico del proceso de endurecimiento de las políticas monetarias a escala global y la incertidumbre y la desconfianza, lo que generara reducción del consumo y un aumento del ahorro.



