Parte de la junta directiva de Ceclor
La confederación de empresarios del Guadalentín (Ceclor) ha culminado el año haciendo balance. La incertidumbre vivida durante el año 2022 y las perspectivas de 2023 posponen la ansiada recuperación tras la pandemia. Aun así, consideran que habría muchos avances que celebrar que afectan a Lorca y la comarca. Es el caso de las infraestructuras como la ronda de circunvalación de la ciudad, la plaza de toros o la ronda de San Antonio “cuya conclusión parece que llega para el primer semestre de 2023 y que van a posibilitar que Lorca, como cabecera de comarca, vuelva a ejercer de locomotora del desarrollo del Guadalentín”. También el recinto ferial de Lorca, “que nos brinda multitud de oportunidades”. Ceclor se ha mostrado partidaria de una explotación profesionalizada, por lo que “defenderemos la constitución de una institución ferial, de colaboración público-privada”, para logar posicionamiento nacional, que rentabilice la inversión y genere actividad y riqueza, afirma el presidente de Ceclor, Juan Jódar.
De cara a 2023, la reciente captación de 400.000 euros en fondos del ayuntamiento para la recuperación del Casco Histórico “es el camino”. Ceclor espera, además, su declaración como proyecto de interés estratégico regional en los próximos días. A parte de este entorno afectará la nueva ordenanza de ruidos y vibraciones de Lorca que el sector espera que se apruebe durante los primeros días de enero. La normativa “está bendecida por los profesionales y por los vecinos, ahora solo queda cumplir con su aprobación política”.
Para esta confederación empresarial, es capital ampliar las zonas habilitadas para la industria en la comarca, para lo que consideran fundamental que se ejecuten inversiones previstas en años anteriores. Es el caso del Colector Sur de Saneamiento. Otro frente abierto para los empresarios son los trámites burocráticos y Celor reclama su reducción con el fin de facilitar el asentamiento de nuevas empresas.
La patronal del Guadalentín confía en una rápida aprobación de los presupuestos de la Comunidad Autónoma para 2023 y que terminen de acotarse “las actuaciones previstas en la comarca y proponen desarrollar, adaptando las inversiones al momento en el que estamos, sin prorrogar presupuestos que en algunos casos, no están actualizados”.
Para estos empresarios, una de las principales incertidumbres es la reducción del trasvase prácticamente a la mitad, lo que supondrá la pérdida económica directa para la comarca de unos 45 millones de euros anuales en generación de valor, y superior a los 1.500 puestos de trabajo directos. “Esperamos que en el 2023 se aclaren las reglas de juego para que nuestra actividad se pueda realizar y planificar con normalidad”.

