Industria punto humo
"Cuando algo es lo suficientemente importante, lo haces incluso si las probabilidades no están a tu favor". – Elon Musk
¿Cómo hemos llegado hasta aquí?: La industria ha avanzado desde la revolución industrial de la década de 1760, cuando la energía a vapor y el carbón transformaron los procesos industriales. La Industria 2.0 se relaciona con la introducción de la electricidad en la industria. La Industria 3.0 nos llevó a la era de los primeros ordenadores en la década de 1970, a la que siguió la era de la tecnología digital y de la informática en nube: la Industria 4.0.
Cuando aún no se ha culminado la transformación de la industria a 4.0, ya tenemos en el horizonte la industria 5.0.
La Industria 5.0 proporciona una visión de la industria que va más allá de la eficiencia y la productividad como únicos objetivos, y refuerza el papel y la contribución de la industria a la sociedad. También pasamos de una producción en masa a una producción mucho más flexible, que permite fabricar productos mucho más adaptados a los requisitos de los clientes.
Todo esto está muy bien, pero llega una crisis energética y la industria se para o deja de ser eficiente (en costes) y se paga un trastazo monumental. ¿Cuál es el motivo por el que en Europa, la industria es mucho menos eficiente?. ¿Está toda la industria ya en un modelo 4.0?
La respuesta es: NO.
La verdad es que hay un gran gap entre los sensores y los ERP o los MRP. Hay cola de Órdenes de Producción, pero la información de fabricación llega la que el usuario informa, normalmente tarde y mal. Por tanto, necesitamos información, necesitamos resolver ese gap y necesitamos que la información llegue en tiempo real para tomar decisiones, con un coste razonable que nos permita interactuar con las máquinas. El flujo de información y de materiales debe ser fluido y ser lo más eficiente. Si soy capaz de producir más productos en menos tiempo, optimizaré el consumo de energía y de costes de personal. Producir mucho y bien supone una mayor sostenibilidad y evitar los problemas derivados de la falta de calidad.
En un momento el actual tan volátil, necesitamos profesionales que nos ofrezcan soluciones, que integren tecnologías lo más abiertas posibles y que faciliten el flujo de producción. Con ese tipo de soluciones, es mu cho más fácil ajustar la producción a la demanda y entender que es posible minimizar las materias primas y ajustarlas al flujo productivo. De nada sirven máquinas más veloces si no contamos con elementos de monitorización que nos permitan tomar decisiones o contar con las personas que son los propietarios de los procesos de fabricación.
Desde siempre, hemos apostado por tecnologías que no necesitasen de la intervención de los usuarios para recoger datos, como UHF-RFID o MQTT. Seguimos apostando por soluciones abiertas que permitan democratizar el control y la monitorización de los procesos de producción.





















