Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

ENTRE TÚ Y YO

Pan y circo

Dolores Gil Alcayna Viernes, 27 de Enero de 2023 Tiempo de lectura:

 

No priorizar nada que no sean voces elogiosas, estar al tanto de los índices de audiencia y visualizaciones que la muchedumbre refrenda en diferentes medios de comunicación. Porque un ego bien servido de pleitesías, necesita un auriga moderno; ya que es la nutricia del pueblo. Después de una entrada triunfal al coso, sus fans son lo primero; y dar cuenta de ello mediante autobombo con cambio de cromos virtuales, es lo suyo. Como estrellas del rock y con el fervor que el gentío requiere, son animados en dicha complicidad. Han sustituido unos atalajes por otros; ahora son balones, muletas, micrófonos, conciertos mastodónticos de música y, un sinfín de etcéteras. Son el capricho de todos, todas y todes.


Antes de la gesta, el auriga moderno se santigua y revisa su recién estrenada y bruñida cuadriga. La engalana a conciencia con el oropel que considera su notorio afán: tradición y novedad van de la mano. El carro, presto para la gloria épica del torneo y del trueque de sensibilidades. Equipado hasta los tuétanos con generoso calendario de variado embeleco, el ofertorio puede atraer a cualquier y exquisito paladar del vulgo. ¡Pan y circo para todos! Entretener al pueblo, evitarles calentamientos de cabeza es prioridad del césar. A qué internarse por la senda del criterio reflexivo y ético, a qué bucear teorizando sobre un argumento propio y autónomo.

 

[Img #95584]

 

Dejemos a nuestros nerones de turno cumplimentar su coartada de ficción, que organicen el cotarro disciplinario del recreo, mientras nosotros –el populacho–, disfrutamos de los fastos de distracción, tan bien merecidos. 


Pasen ustedes y vean: contemplan el mayor espectáculo del mundo. El clamor del público late acompasando los movimientos de director de los juegos, esperan impacientes el toque de trompeta y que dejen caer el pañuelo blanco en señal de salida. 


Shakira, bella amazona guiadora de corceles, toma posiciones al más puro estilo de la película Ben-Hur. Muy emocionada y expectante, espera en los carceres; acaricia los caballos y les susurra de la otrora turba. Porque ahora, sin duda, es más dócil que nunca –parece decirles –, el griterío más controlado y polarizado; por eficaces. El político de turno, agradecido en grado sumo, se frota las manos y sonríe con regodeo y sorna. La masa progresa adecuadamente. Y ella sabedora de que sus hits calmaran los ardores de la crispación popular, se siente como una diosa del olimpo o, quizás cabe decir, como una bruja y poderosa hechicera haciendo los honores desde su balcón.


Vertiginoso galope por los circuitos inflamados de la acondicionada arena, el graderío, con la excitación en sus gargantas, ovacionando el éxtasis de tal cópula, de la servil y gustosa y abducida voluntad, de los brazos extendidos hacia el cielo jaleando con consciencia identitaria, dando peso al asunto. La estrella rutilante del circo, se erige victoriosa ante magnánimo espectáculo: un shakirazo de lux bien servido, siempre es sedante y apetitoso.

 

Lanzar este ocio de masas a la plebe, es éxito asegurado, por el que no pasa el tiempo ni moda efímera que lo tumbe. 

 

¡Muy señores míos, pan y circo para todos!               

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.