Iglesia de la Purísima Concepción, en Fortuna
Perplejidad e indignación. Con estas dos sensaciones al 50% se han levantado esta mañana los vecinos de Fortuna al comprobar que en sus teléfonos móviles y en sus conexiones a internet no había actividad.
Un robo masivo de cables y fibra óptica durante la madrugada ha dejado sin servicio a los usuarios, principalmente, de Movistar. Colas en las oficinas bancarias a la espera de que se recuperara la comunicación, farmacias que no podían acceder a la receta electrónica o supermercados que no podían aceptar pagos con tarjetas al carecer de conexión.
Así ha sido esta mañana la vida en gran parte de Fortuna según ha comprobado este periódico.
Incluso en las oficinas bancarias se ha recurrido a vigilantes de seguridad ante la imposibilidad de que funcionaran las cámaras e, incluso, la previsión de posibles altercados de clientes enfadados reclamando unos servicios que era imposible atender.

