
Con los últimos coletazos del invierno ya presentes y nuestra querida primavera murciana asomando ya por el dintel de nuestras puertas, nos apresuramos a cambiar y renovar los fondos de armarios.
Sustituimos prendas ya denostadas y como no, adquirimos, nuevas que acompañen el colorido de esta estación.
Cuando hablamos de cambios también incluyen a nuestro calzado. Pasamos de los férreos zapatos invernales a las sandalias, esparteñas y demás abalorios para los pies que alivien la temperatura de nuestra tierra.
Esto, es un arma de doble filo, ya que no pensamos en nuestros pies, los grandes olvidados del panorama, si no en que luzcamos bien, que conjunten con nuestros vestidos y trajes o simplemente porque tenemos actos sociales (bautizos, bodas, comuniones…) y no nos queda otra opción. Abusamos de calzado plano o en su contra de tacones astifinos que, aunque realzan nuestros encantos y dejamos ver nuestro criterio a la hora de ataviarnos estamos lesionando nuestra base de sustentación. Esto se traduce a corto medio plazo en problemas del aparato locomotor.
![[Img #96602]](https://murciaeconomia.com/upload/images/03_2023/2084_pies.jpg)
A todos nos sonará la famosa fascitis plantar, diagnosticada con tanta facilidad y a veces de manera errática actualmente, y a una serie de lesiones que denominamos ascendentes que afectan a rodillas, caderas y columna lumbar. Con este tipo de lesiones, nos empeñamos en tratar la zona afectada y nos olvidamos de la puerta de entrada de la lesión, los pies. Lo primero que deberíamos hacer es revisar qué tipo de calzado estamos usando, analizar las presiones que le afectan, ver que tipo de apoyo hace el pie. Examinar minuciosamente la disposición de los distintos huesos que forman el pie y sus disfunciones. Con todas estas valoraciones sacaremos conclusiones que nos harán corregir de manera inicial un problema que a priori se manifiesta de forma más distal.
Son numerosas las lumbalgias y cervicalgias que tienen su origen en los pies. De igual forma, tantos dolores de cadera son erradicados en cuanto se corrige la pisada.
Es sorprendente y destacable, ver como se ha impuesto en nuestra sociedad el calzado pronador de manera estandarizada. Nos llegan a consulta pacientes que nos indican “me han recomendado calzado pronador y estoy peor” y observamos un pie pronador de por sí. Por lo que estamos hiperpronando y agravando el problema. Así que un análisis inicial minucioso, un estudio de la pisada por profesionales cualificados y si lo acompañamos de exámenes radiológicos se traducirá en éxito para enfocar la lesión.
Es por todo esto que la adquisición de un calzado de calidad y adecuado a nuestros pies será significativo de salud podal y corporal. De igual manera una técnica deportiva depurada también nos dará ese plus de salubridad. Para ir terminando, sólo me queda exponer que “quien mueve las piernas mueve el corazón”, anden, corran, hagan deporte e incluso bailen porque ya lo decía el maestro Sabina que “bailar es soñar con los pies” y los sueños se pueden cumplir.
Recuerden sean felices, pasen una feliz semana y disfruten de nuestra querida y colorida primavera.

