
El grupo de transporte y construcción Urbas, que recientemente adquiría Naisa Mármol (Negocios Agrícolas e Industriales SL), propietaria de una cantera en Mula valorada en 1.000 millones de euros, ha comprado ahora la sucursal boliviana de la suizo–alemana Molinari. Tras esta adquisición, Urbas queda como constructora única del ‘Tren Metropolitano de Cochabamba’, primer tren eléctrico de Bolivia, que fue adjudicado a JOCA, constructora de Urbas y socia al 50% con Molinari en el consorcio Asociación Accidental Tunari, con un presupuesto de casi 450 millones de dólares.
A partir de ahora, Urbas liderará la ejecución de este megaproyecto ferroviario formado por una red integral de 42 kilómetros de vía única electrificada y 43 nuevas estaciones. El proyecto se completa con otros 7 kilómetros de vía adicionales (auxiliares, de apartado y conexiones), más los correspondientes talleres y cocheras, y el suministro de 12 trenes.
Todo el trazado discurre en superficie, destacando también la construcción de elementos singulares asociados a las estructuras o los puentes, ocho en total, el mayor con 104 metros sobre el Río Viloma. El contrato ‘llave en mano’, incluye el diseño y construcción, así como el apoyo a la operación durante los tres primeros años de explotación.
La entrega de la primera fase (líneas Roja y Verde) tuvo lugar el pasado mes de septiembre y queda pendiente de ejecutar la línea amarilla que bordeará el río Rocha hasta Sacaba.
Asimismo, Urbas prevé hacerse con la construcción del nuevo ’Tren Metropolitano de Santa Cruz’ presupuestado en más de 1.000 millones de dólares.

