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ENTRE TÚ Y YO

Dolor en Semana Santa

Javier Estrella Miércoles, 05 de Abril de 2023 Tiempo de lectura:

 

Era un día cualquiera de Semana Santa paseando con la familia por nuestra querida Murcia. Veíamos a la gente agolpándose para coger sillas y poder ver la procesión. El ambiente era impresionante. Enseguida se podía escuchar los tambores que anunciaban el inicio del cortejo. Filas de nazarenos con pesadas cruces, algunos de ellos hasta descalzos, anunciaban la llegada de un pesado trono. 


[Img #96884]Un trono cargado por nazarenos estantes, que según el puesto que lleven, así será su posición corporal.
Todos ellos con generosos buches cargados de innumerables presentes con los que obsequiar a amigos, conocidos y niños.


Al terminar el cortejo, no sé muy bien porqué, será por deformación profesional, me dio por pensar en lo que sería los días siguientes al haber desfilado.


Empezaba pensando en los penitentes, un largo recorrido, acompañado de innumerables parones, cargados con cruces a sus hombros, todo ello daría lugar a lumbalgias mecánicas, dolores de tobillo, hematomas en los hombros, y los que van descalzos, desarrollarán las famosas fascitis plantares.


Continuaba analizando a los nazarenos con tambor, todos ellos con protecciones en los dedos y manos, que daría lugar a flictenas o ampollas que le durarían unos días después de la procesión. De igual manera las vibraciones que provoca el impacto con el tambor tendrían su repercusión en muñecas, codo, hombro e incluso alguna disfunción en la columna cervical.


También pensé en las famosas damas de negro, como aquí se les llama “manolas” o “mantillas”, mujeres erguidas con tacones y también expuestas a parones en su recorrido. Después vendrán los dolores de espalda y caderas principalmente. Sin descartar dolores musculares.


Y como no, el nazareno de los tronos, el famoso estante. Un largo recorrido cargado con excesivo peso en sus hombros. A eso hay que añadirle el peso de sus buches y para rematar la jugada, calzados con esparteñas de carretero de escasa cuña, más bien de carácter plano. Aquí hay que hacer mención a las ya conocidas hernias de disco, compresión vertebral por excesivo peso, el disco se hernia, comprometiendo la salida del nervio. También se han dado casos en donde se ha observado un cizallamiento de los huesos del hombro (acromion y clavícula). Otro aspecto a tratar serían las disfunciones que se producen a nivel cervical, dado que en algunos casos se hace fuerza hasta con el cuello. Habría que destacar también las numerosas y dolorosas contracturas que aparecen al realizar estos esfuerzos. Y por último también destacaría las roturas de fibras que se producen en diferentes grupos musculares, sobre todo en el tren inferior, al mover de manera explosiva el trono.


En el mejor de los casos, un par de días con un hematoma en el hombro, que con una aplicación de hielo y la ingesta de algún analgésico mejorará notablemente.


Y así llegué a la conclusión de que al día siguiente volvería a ver otra procesión, pero me prometí no volver a caer en estas deducciones, puesto que estoy de vacaciones.


Buena semana, sean felices y participen de nuestras procesiones y fiestas de primavera.   

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