Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

ENTRE TÚ Y YO

Saludos a una extraña

Gabriel Vivancos Miércoles, 26 de Abril de 2023 Tiempo de lectura:

 

Hace más de diez años que la veía al ir al trabajo. Todos los días de lunes a viernes. No la conozco, es más, nunca he hablado con ella, pero después de tanto tiempo es como si fuera una vieja amiga.

 

Es uno de los privilegios que tiene vivir en una ciudad tan cómoda como Murcia.

 

A veces piensas que conoces a alguien y lo que ocurre es que te has cruzado tantas veces en la calle que realmente te parece conocerlo.

 

Como os digo, esta mujer con la que me cruzaba, es de mediana edad, morena, con melena a los hombros, elegante. Siempre he pensado que debe trabajar de cara al público, quizá en un banco.

 

Todas las mañanas a la misma hora, minutos antes de las ocho. En Alfonso X; unos días a la altura de Café-Bar otras en el cruce con Jaime I, pero siempre, fiel a su cita.

 

Recuerdo hace unos años que durante más de una semana dejamos de vernos y me preocupé por si le había ocurrido algo, pero a la semana siguiente allí estaba para mi tranquilidad.

 

Era como una rutina más de mi mañana: Ducha, afeitado, auriculares y cruce con la dama misteriosa.

 

A lo largo de todo este tiempo he llegado a conocer algo de su vida. Sé que está casada o al menos tiene pareja porque en dos o tres ocasiones la he visto cogida de la mano de un señor. Sé que le gusta escuchar la radio con sus auriculares, mientras camina, pero no oye música, sino programas de humor ya que la he visto reírse sola en más de una ocasión. También sé que es culta y le gusta leer puesto que casi siempre lleva un libro de lectura bajo el brazo.

 

Cuando veo a alguien con un libro en la mano recuerdo la historia que me contó Dionisia García hace ya muchos años. Resulta que una noche, en agosto, con Murcia vacía, Dionisia volvió a casa y vio a un chico apostado en su portal. Se sobresaltó porque estaba sola en toda la calle, pero: “entonces - me dijo- vi que el chico tenía un libro bajo el brazo e inmediatamente me tranquilicé”.

 

Volviendo con la historia, la cuestión es que un día, tímidamente, la saludé con un ligero movimiento de cabeza y desde hacía dos meses todas las mañanas nos saludábamos pese a no haber cruzado una palabra. Tanto fue así, que tenía decidido pararme un día y presentarme.

 

Finalmente, no lo hice y ya hace varios meses que no coincidimos. Sinceramente me pregunto qué habrá cambiado en su vida. Ojalá todo le vaya bien.

 

Me pregunto por qué no nos presentamos hace años y varias respuestas vienen a mi cabeza.

 

Me preocupaba qué pensaría ella si la abordaba en plena calle camino del trabajo. Alguna vez también vinieron a mi cabeza las inquietudes erróneas que tanto mi pareja como la de ella pudieran sentir. En definitiva, los malentendidos que mi acción pudiera desencadenar.

 

Es verdad que vivimos en una sociedad despersonalizada y llena de clichés, donde no conocemos a los vecinos de puerta limitándonos simplemente a dar los buenos días, pero no es excusa, si hoy no la conozco es simplemente por mi propia inseguridad, porque fui yo, y no la sociedad, quién no la detuvo en los miles de días que nos cruzamos. Hoy, cuando ya no está, pienso que debía haberla parado hace mucho tiempo para decirle simplemente que, con independencia de si es o no correcto socialmente, no es natural ver a una persona varios años y no saber siquiera su nombre. Nunca tuve otro interés.

 

¿Quién sabe? Quizá haya cambiado de trabajo, o le haya tocado la lotería, quizá esté enferma o esté en paro…quizá haya perdido a una buena amiga. Quizá no la vuelva a ver.

 

Pero eso sí, si tengo una segunda oportunidad y me vuelvo a cruzar con ella, no lo dudaré, le preguntaré su nombre, me daré a conocer y hasta le contaré que ha inspirado este artículo. Prometo contaros.

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.