Los manifestantes "han infligido a esta comunidad universitaria un daño inmenso y nos han avergonzado como Universidad", asegura el equipo rectoral
El equipo rectoral de la Universidad de Murcia (UMU) ha emitido un comunicado de condena a los incidentes que el pasado viernes obligaron a la suspensión del acto institucional de apertura del curso académico, en el que también participó la UPCT.Para la UMU, los organizadores del boicot al acto "han infligido a esta comunidad universitaria un daño inmenso y nos han avergonzado como Universidad, despreciando la mínima cortesía que se debe a las personas a las que se invita a un acto académico que debe estar presidido, como ningún otro, por el derecho a hablar y el deber de escuchar".
En este sentido, la UMU lamenta especialmente que estos incidentes se produjeran en presencia de los rectores de la Universidad de Murcia y de la Politécnica de Cartagena, y del consejero de Universidades.
Tampoco oculta su pesar por que la suspensión del acto impidiera recibir a Pascual Parrilla el premio Rector Lostau, o que el profesor Ferrer Martínez no pudiera impartir su lección magistral.
"Han perpetrado, probablemente, la peor de las faltas que puede cometer un universitario: conculcar la libertad de expresión", añade.
"Aprovechándose de nuestra convicción de que debe ser un acto abierto y público, como siempre lo ha sido, y de encontrarse en un campus universitario, con todo lo que ello implica, han configurado además un escenario de grave alteración del orden público y puesto en riesgo cierto a personas e instalaciones", prosigue el comunicado, que subraya que "La disensión y el desencuentro deben encontrar en la Universidad su ámbito de expresión, pero la actitud de este grupo de incontrolados no solo ha echado por tierra el acto, sino que ha pervertido el derecho a la movilización de otras personas que, desde la discrepancia, acudían este viernes a expresar su malestar".
"El fin no justifica los medios", concluye el comunicado de la UMU.


