
La oficina estadística de la UE, Eurostat, ha revisado hoy a la baja el crecimiento de la economía de la zona euro. Así, frente al dato adelantado de que el PIB de la eurozona había avanzado un 0,1%, definitivamente retrocedió en el mismo porcentaje (revisión de dos décimas); y lo mismo ocurrió con el último trimestre de 2022. De esta forma, tras dos trimestres consecutivos de caídas, la economía de la zona euro ha entrado oficialmente en recesión técnica.
La última vez que se registró una recesión fue en el primer y segundo trimestre de 2020, tras la declaración oficial de la pandemia por covid y las restricciones que se decretaron en la mayoría de la países de la UE.
En tanto la zona euro se contrae, la economía del conjunto de la Unión Europea ha avanzado un 0,1%.
La principal causa que está provocando las caídas es el descenso del consumo de los hogares debido tanto a la incertidumbre económica como las tensiones inflacionistas.
Aún así, los datos entre países son dispares. Polonia se sitúa a la cabeza del crecimiento con un 3,8%; Luxemburgo, 2%; y Portugal, 1,6%.
Por su parte, los mayores descensos se producen en Irlanda, -4,6%; Lituania, -2,1% y Países Bajos, -0,7%.
Alemania, considerada la locomotora de Europa, también está recesión con descensos en dos trimestres consecutivos: un 0,5% entre octubre y diciembre de 2022; y un retroceso del 0,3% entre enero y marzo de este año.
En el caso de España, en el último trimestre de 2022 avanzó un 0,4% y en el primero de 2023 un 0,5%.





