Los beneficios de las empresas caen un 76% en el primer semestre
El beneficio neto de las empresas no financieras españolas disminuyó un 76,4% en el primer semestre del año, respecto al mismo periodo de 2011, según los datos de la Central de Balances Trimestral (CBT) del Banco de España.
El supervisor ha achacado esta tasa al reconocimiento por parte de las empresas de importantes minusvalías y deterioros de las carteras de activos financieros.
Ha indicado que entre enero y junio el valor añadido bruto (VAB) se contrajo un 5,2% debido a la desaceleración de la actividad, que se ha intensificado en el primer semestre.
Esta caída, que afectó de forma generalizada a todos los sectores, ha sido generada por el debilitamiento de la demanda interna y de la desaceleración de las exportaciones.
Las compañías con mayor capacidad exportadora han sido las que han presentado un comportamiento más favorable, tanto en ingresos, como en empleo y en rentabilidad.
Las empresas industriales y las de información y comunicaciones son las que cayeron con mayor intensidad (8,8% y 9,4%, respectivamente) y se debieron, principalmente, a la debilidad del consumo.
El descenso de los ingresos de la industria se observa en todos los subsectores, pero en mayor medida en la fabricación de productos minerales y metálicos, fabricación de material de transporte y en otras industrias manufactureras.
La caída del consumo también explica la caída en las empresas de comercio y hostelería (1,5%), mientras que en el sector de la energía, este indicador bajó el 3,8%, aunque, por subsectores, el refino de petróleo se redujo un 41,2%, y la producción de energía eléctrica, gas y agua aumentó el 1,1%.
En el caso de las empresas englobadas en el resto de actividades, bajó el 3,7%, siendo las compañías del sector del transporte las que experimentaron un comportamiento más desfavorable.
Los gastos de personal descendieron un 1,9%, frente a la evolución prácticamente nula registrada en el mismo periodo de 2011.
Esta evolución fue consecuencia de una intensificación de la caída del empleo del 2,2%, que se vio parcialmente compensada por un incremento de un 0,2% en las remuneraciones medias.
Por tipo de contrato, el empleo de carácter temporal experimentó una contracción del 13,5%, mientras que en el fijo la reducción fue moderada, del 0,6%.
En el primer semestre del año aumentó el número de empresas que destruyeron empleo hasta suponer el 59,9% de la muestra.
Por otro lado, los ingresos financieros se redujeron el 18,7%, tras el notable incremento de 2011 derivado de los dividendos procedentes de las filiales extranjeras, mientras que los gastos financieros se elevaron el 4,2%, consecuencia de los mayores tipos de interés soportados por las empresas.
El supervisor ha achacado esta tasa al reconocimiento por parte de las empresas de importantes minusvalías y deterioros de las carteras de activos financieros.
Ha indicado que entre enero y junio el valor añadido bruto (VAB) se contrajo un 5,2% debido a la desaceleración de la actividad, que se ha intensificado en el primer semestre.
Esta caída, que afectó de forma generalizada a todos los sectores, ha sido generada por el debilitamiento de la demanda interna y de la desaceleración de las exportaciones.
Las compañías con mayor capacidad exportadora han sido las que han presentado un comportamiento más favorable, tanto en ingresos, como en empleo y en rentabilidad.
Las empresas industriales y las de información y comunicaciones son las que cayeron con mayor intensidad (8,8% y 9,4%, respectivamente) y se debieron, principalmente, a la debilidad del consumo.
El descenso de los ingresos de la industria se observa en todos los subsectores, pero en mayor medida en la fabricación de productos minerales y metálicos, fabricación de material de transporte y en otras industrias manufactureras.
La caída del consumo también explica la caída en las empresas de comercio y hostelería (1,5%), mientras que en el sector de la energía, este indicador bajó el 3,8%, aunque, por subsectores, el refino de petróleo se redujo un 41,2%, y la producción de energía eléctrica, gas y agua aumentó el 1,1%.
En el caso de las empresas englobadas en el resto de actividades, bajó el 3,7%, siendo las compañías del sector del transporte las que experimentaron un comportamiento más desfavorable.
Los gastos de personal descendieron un 1,9%, frente a la evolución prácticamente nula registrada en el mismo periodo de 2011.
Esta evolución fue consecuencia de una intensificación de la caída del empleo del 2,2%, que se vio parcialmente compensada por un incremento de un 0,2% en las remuneraciones medias.
Por tipo de contrato, el empleo de carácter temporal experimentó una contracción del 13,5%, mientras que en el fijo la reducción fue moderada, del 0,6%.
En el primer semestre del año aumentó el número de empresas que destruyeron empleo hasta suponer el 59,9% de la muestra.
Por otro lado, los ingresos financieros se redujeron el 18,7%, tras el notable incremento de 2011 derivado de los dividendos procedentes de las filiales extranjeras, mientras que los gastos financieros se elevaron el 4,2%, consecuencia de los mayores tipos de interés soportados por las empresas.




