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Hace 38 años se lanzó al mundo del ocio y hoy lo celebra ofreciendo a veraneantes y visitantes un complejo hostelero, la discoteca Trips, que cuenta con varias barras, pistas de baile donde se celebran conciertos y espectáculos y ocho restaurantes, regentados por los mejores chefs de la Región. Por si ello fuera poco, hace un año que abrió Alviento, un espacio gastronómico de diseño que se ubica en el Puerto de Cartagena y que ha cambiado la filosofía de la ciudad. Feliz por todo ello, Alfonso Torres reivindica mejores infraestructuras y más promoción de la zona.
- A un mes del primer aniversario de la apertura del imponente espacio Alviento ¿está satisfecho de la decisión de invertir en un proyecto de esta envergadura? ¿cuál es el balance de este tiempo?
- Yo me resistía a la apertura de este espacio, pero mucha gente me presionaba. Finalmente, me decidí por invertir en ello y me embarqué en un proyecto de un montante económico elevado. Tardamos ocho meses en proyectar un proyecto que ha resultado espectacular, con unas instalaciones magníficas, dotadas de cafetería, restaurante, heladería, discoteca, una terraza estupenda para el tardeo y la noche con espectaculares vistas al mar, etc. Ha sido un año complicado, en el que como es normal nos hemos estado adaptando y hemos cometido fallos de los que hemos tomado nota.
. ¿Cuál ha sido la inversión final de Alviento?
- El levantar este imperio nos ha costado cuatro millones y medio de euros, una cantidad que sin duda ha merecido la pena invertir dado el resultado final. Tenemos una concesión de 39 años por parte de la Autoridad Portuaria, y calculo que hasta dentro de unos 20 años no vamos a amortizar la inversión, pero aun así ha merecido la pena.
- ¿Cuál ha sido la principal dificultad a la que se han enfrentado?
- Sin ninguna duda la falta de personal, ya que este apartado es lo más importante para que la hostería funcione, pero también es lo más complicado. Creo, sinceramente, que esta circunstancia viene de los errores que los hosteleros hemos cometido en el pasado, pero que afortunadamente hoy no se producen. Ahora un camarero trabaja 40 horas, libra dos días a la semana y tiene un sueldo digno.
- ¿Qué ha aportado Alviento a una ciudad como Cartagena?
- Vivíamos en una ciudad de espaldas al mar, la gente se dada la vuelta en la calle Mayor porque en esta zona no había nada de ocio ni alicientes para llegar al Puerto. Ahora esto no ocurre, los ciudadanos pasean por allí y los cruceros llegan a puerto y se encuentran con un precioso edificio de diseño que les ofrece muchas posibilidades gastronómicas.
- Usted ha levantado Alviento de forma paralela a la discoteca Trips, ubicada en La Manga. Un establecimiento emblemático de la Región de Murcia que ha cumplido 38 años de vida ¿no le da cierto vértigo tener dos negocios de esta categoría?
- Bueno, yo soy valiente, no le tengo miedo a nada. Y lleva usted razón, son dos negocios paralelos con inversiones muy cuantiosas y esto lo combato con trabajo y dedicación. Yo trabajo mucho, pero lo tengo asumido y, además, disfruto mucho con lo que hago porque este tipo de actividad me permite crear y soñar. No pienso dejarlo y pretendo volver a la construcción cuando haya suelo disponible ya que yo me he dedicado siempre a ello.
- Hábleme de Trips, su hijo mayor, el local que ha devuelto la alegría a las noches de verano de la costa después de que usted lo relanzara
- Acabamos de celebrar el 38 aniversario de Trips, y ahora me encuentro con anécdotas como clientes que son hijos de personas que se conocieron aquí y se casaron. Hace 7 años hicimos una inversión y actualmente contamos con el local de ocio y restauración más importante de la Región de Murcia y que ofrece la mejor oferta para el verano. Disponemos de 8 restaurantes a cargo de los mejores chefs: Ajoyagua, Birbantello, Brasas de Olivo, Cabo Blue, Enso Sushi, Gula X Trips, la Bigotuda y Undersun. Tenemos copas, música, conciertos como los programados de Camela, El Sótano del Doctor, Mclan, etc. Y desde el año pasado contamos con un show de Vëla, un espectáculo musical a disposición de los clientes tras la cena que es de una categoría extraordinaria ye está a la altura de los mejores locales de biza.
- Estamos cansado de escuchar que la Región tiene que vivir del turismo, pero ¿estamos en condiciones de ofrecerle al forastero todo aquello que necesita?
- Bueno, tenemos que vivir del turismo y hacemos poco para mantenerlo. En esta zona, que comprende La Manga y Cabo de Palos y algunas localidades del Mar Menor, no hay un proyecto claro enfocado al turismo ya que se llena de veraneantes que son de la región. Necesitamos más hoteles e infraestructuras para romper la estacionalidad y para que venga más gente de fuera. Habría que construir alojamientos en zonas donde esté permitido y no se dañe el medioambiente. Otra de las cosas de las que adolecemos es la de la promoción. Creo que la consejería de Turismo debería de disponer de un mayor presupuesto, que actualmente es muy bajo en comparación con otras consejerías.
- ¿No cree que tenemos demasiadas deficiencias en temas tan cruciales como las infraestructuras?
- De infraestructuras siempre hemos adolecido. Sin AVE ni una buena conexión aérea no hacemos nada, porque a la gente le cuesta mucho llegar aquí y se va a zonas mejor comunicadas. Tenemos unas playas maravillosas, mejores que las de lugares como Marbella o Alicante, y el mejor clima del Mediterráneo, pero si no hay facilidades para llegar lo tenemos mal.
- ¿Y su relación con los políticos es buena?
- Muy buen con todos, no soy de tener problemas con nadie.
- Usted que ha vivido del turismo desde hace casi 40 años ¿Cómo cree que ha afectado a la Región de Murcia el tema de un Mar Menor que agoniza?
- Del Mar Menor se habla mucho y se hace algo, pero hay que trabajar más por su recuperación y dejar de utilizar este problema como herramienta política. Creo que deberíamos de remar todos en la misma dirección. La crisis de nuestro mar nos ha dañado a nivel nacional e internacional y nos está costando remontar, es una tragedia por la que tenemos que luchar.
- ¿Satisfecho de ser el hombre que nos permite disfrutar del ocio cada verano y vivir más allá del concepto de sol y playa?
- Yo genero cada temporada unos 200 empleos, y eso también me satisface. Soy consciente de que nuestra oferta es la mejor de la Región, por aquí han pasado cantantes de la talla de Leiva, los hombres G, Dani Martín, Siempre Así, etc. Además, hemos intentado romper la estacionalidad con el festival Hermosa Fest que organizamos el año pasado en el mes de octubre, con la presencia de artistas como Mario Vaquerizo y Alaska. Esta edición ya está preparada, y va a ser mejor incluso que la primera.
- Sinceramente, después de escucharle y comprobar su vitalidad ¿Qué le queda por hacer?
- Pues me queda todo porque no he perdido la ilusión por el trabajo y no me planteo jubilarme. Me siento joven, el cuerpo y la mente me acompañan y continúo siendo un soñador. Me planteo los problemas y los retos cuando vienen porque soy un hombre del día a día.
El empresario que no ha dejado de soñar
Le quedan proyectos para rato porque se considera una persona “joven” y asegura que mantiene el espíritu y la inquietud de cuando tenía 25 años. Ha vivido muchas experiencias vitales y reconoce que “la vida ha sido muy generosa conmigo”. Precisamente por ello asegura que no tiene miedo “a nada”, ni siquiera a la muerte. Lo único que pide es evitarles el sufrimiento a los suyos, a su mujer, Ana Díaz del Río, y a sus dos hijas, a las que nombra con inmenso cariño y que son madres de sus cinco nietos.
Solidario a raudales, creó hace 20 años la Fundación Chinguetti, un proyecto en África que nació para la apertura del Hospital de la Fraternidad, que vio la luz en el año 2004. “Se trata de un centro para los más desfavorecidos que está dotado de quirófanos, farmacia, laboratorios y especialistas para atender las mujeres que dan a luz”, explica Alfonso Torres quien añade que todo fue posible gracias a la colaboración de muchos amigos.
Empresario de la construcción, faceta que aparcó por la falta de suelo y que no descarta retomar, emprendedor y dedicado de lleno al ocio y la hostelería, Alfonso Torres es un ser “entrañable, humano y divertido. Una persona con buen corazón”, opinan los que tienen el privilegio de conocerle. A estos calificativos él añade la clave de su experiencia vital: “continúo siendo un soñador”.
Cónsul de Mauritania en Cartagena, posee la orden del Mérito Civil. Piloto de aviones y capitán de yate, Torres es un enamorado del deporte, afición que realiza cuando su trabajo, de día y noche, se lo permite. “Practico el golf, me encanta salir en bicicleta, navego y soy corredor de vehículos todo terreno en África”.


