María Dolores Dancausa, consejera delegada y Pedro Guerrero, presidente de Bankinter
Bankinter ha cerrado el primer semestre del año con un beneficio neto de 417,9 millones (233 en el segundo trimestre), lo que significa un incremento del 54,2% respecto al mismo periodo de 2022, y ello a pesar de que en el primer trimestre de este año el banco hizo frente en su totalidad al pago correspondiente al nuevo impuesto al sector financiero, que ascendió 77,5 millones de euros.
En cuanto a la ratio de morosidad, se mantiene en el 2,2% frente al 2,1% de hace un año, y con una mejora de la cobertura de la morosidad que pasa del 64,7% de hace 12 meses al 66,3% actual.
Los activos totales del Grupo Bankinter se sitúan a 30 de junio en 110.099,4 millones de euros. La cartera de créditos sobre clientes alcanza la cifra de 74.597 millones de euros, casi un 3% más que hace un año.
Por lo que se refiere a los recursos minoristas de clientes el dato a 30 de junio es de 77.958,5 millones de euros, apenas un 0,5% superior al de hace un año, pero superior a la del cierre del año 2022, que fue de 75.200 millones.







