
El resultado neto de Repsol alcanzó 1.420 millones de euros en el primer semestre, un 44% menos que el mismo periodo del año pasado debido tanto a la estabilización del precio del crudo como a la reducción de la demanda.
Según defiende la compañía, los primeros seis meses del año se caracterizarn por un lento crecimiento de la economía mundial, marcado por las decisiones en política monetaria y las tensiones internacionales derivadas de la guerra en Ucrania. En este contexto de incertidumbre, inflación global y lenta recuperación de la economía china, los precios de los productos energéticos se desplomaron respecto a 2022, cuando se produjo una subida anómala de las cotizaciones de las materias primas. Entre enero y junio los márgenes de refino disminuyeron un 29%, los precios del crudo Brent descendieron un 26% y el referente estadounidense de gas, el Henry Hub, cayó un 54%.
Un 35% a proyectos bajos en carbono
Durante los seis primeros meses, Repsol ha seguido avanzando en su proceso de transformación y descarbonización, con el objetivo de convertirse en una compañía cero emisiones netas en 2050.
El grupo invirtió 3.047 millones de euros en el periodo, principalmente en proyectos bajos en carbono. En línea con su Plan Estratégico, Repsol prevé que un 35% de las inversiones de 2023 se dediquen a proyectos bajos en carbono, lo que acentúa su carácter transformador. Durante la primera mitad del ejercicio, el 43% de la inversión total se destinó a España y un 39%, a Estados Unidos.
Una de las principales palancas de su estrategia de reducción de emisiones es la transformación de los complejos industriales en polos multienergéticos descarbonizados, capaces de generar produc-tos con baja, neutra e incluso negativa huella de carbono. Para ello, Repsol ha puesto en marcha diversas iniciativas, entre las que destaca la producción de combustibles renovables a partir de materias primas alternativas, como los aceites vegetales, aceites de cocina usados o biomasa, así como la implementación de nuevas tecnologías para el procesamiento de residuos sólidos urbanos.
Durante el semestre, Repsol se convirtió en la primera compañía que expende combustible 100% renovable en la Península Ibérica, tras poner en marcha el suministro de diésel 100% renovable en diez estaciones de servicio en España y Portugal. También fue pionera en la recogida de aceite de cocina usado en sus estaciones de servicio de la Comunidad de Madrid, para facilitar la gestión sostenible de este residuo doméstico.
A esto se sumaron los avances en la construcción en Cartagena de la primera planta de la Península Ibérica dedicada exclusivamente a la producción de combustibles renovables, que se pondrá en marcha este año.
Aumento de la retribución a los accionistas y contribución fiscal
El sólido desempeño de la compañía durante los seis primeros meses del año permitió adelantar los objetivos de retribución a los accionistas y aprovechar oportunidades de inversión y crecimiento.
Tras su aprobación por la Junta General, la compañía abonó en el mes de julio un dividendo complementario de 0,35 euros brutos por acción −con cargo a los beneficios del ejercicio 2022− que se sumó a la retribución pagada en enero de este año. Con ello, el dividendo en efectivo aumentó un 11% respecto al ejercicio anterior, hasta los 0,70 euros brutos por acción. Los accionistas también acordaron el reparto de otros 0,375 euros brutos por acción con cargo a reservas libres, cuya distribución está prevista a lo largo del mes de enero de 2024, en la fecha que concrete el Consejo de Administración.
Además, la Junta General aprobó una reducción del capital social mediante la amortización de 50 millones de acciones propias, llevada a cabo en junio. Adicionalmente, el Consejo de Administración acordó ayer una nueva reducción de capital mediante la amortización de 60 millones de acciones propias antes de que termine 2023.
La combinación de dividendos y reducciones de capital que está llevando a cabo la compañía supondrá la distribución en 2023 de cerca de 2.400 millones de euros a sus más de 520.000 accionistas, que en su gran mayoría son minoritarios y localizados en España.









