Fernando Vega de Seoane
El 22 de enero de 2022 su vida cambió radicalmente después de que un accidente de esquí le dejara con una lesión medular completa. Tardó solo unos segundos en encajar la nueva situación y decidirse a sí mismo: “se acabó, ponte en marcha, pon la mejor cara y adelante”. Licenciado en Administración de Empresas, Fernando Vega de Seoane veranea en Águilas y ha hecho parada en su descanso para contarnos como es su nueva vida desde el punto de vista “emocional” y como ha sido la adaptación a su faceta de empresario tras el accidente.
-
Usted es uno de los mayores influencer en las redes sociales y todo fue tras un inesperado accidente de esquí que le golpeó hace dos años y del que tuvo que reponerse para salir adelante ¿cuál es la razón por la que llega a ser un extraordinario ejemplo de superación?
-
Es una cuestión de configuración genética. Soy una persona muy optimista, muy abierta y dispuesta al cambio y a la incertidumbre y cuando tienes ese carácter cualquier cosa que te pasa en la vida supone nada más que parte del proceso. Yo no pienso que haya un antes y un después del accidente. Pienso que en un momento concreto pasa esto pero, aunque tenga una serie de consecuencias, no va a afectar a lo esencial de mi vida, a lo que a mí me hace feliz, que son mis amigos, mi equipo y mi familia.
-
¿Esperaba convertirse en una de las personas más conocidas y admiradas de España?
-
Ha sido parte del proceso después de abrirme una cuenta de Instagram. Cuando yo me rompí estaba la tercera ola de covid-19 muy activa, los hospitales cerrados, no admitían visitas yo estaba en Barcelona, dos hijos en el extranjero, etc. Había falta de información y a mi me interesaba que la gente supiera que estaba bien. Creé la cuenta para informar de primera mano a mis amigos, a mi familia y a mi entorno cercano y fue evolucionando de una manera inesperada. Así se inició todo. Al principio no entendía muy bien el éxito en las redes sociales, porque lo que dicen los entendidos es que para tener éxito tienes que tener una serie de atributos que no responden a lo que yo he utilizado para ponerlo en marcha, como un contenido dinámico y currado. Al contrario de todo esto, el contenido era super primario, un video que me hacía yo cada mañana, recién operado, todo muy improvisado, sin ningún objetivo de conquista de nada, y eso fue creciendo viralmente hasta hoy que tenemos caso 40.000 seguidores que nos siguen cada día.
-
Usted habla en plural de todo el proceso, entiendo que se refiere a su mujer y a sus cinco hijos.
-
La familia es fundamental. Llevar solo esta lesión es muy difícil porque afecta a la parte física, la de movilidad, y, también, a la emocional. Hace falta mucha ayuda. En mi caso tengo una roca al lado, que es Bea, mi mujer, que llevamos 25 años juntos, nos conocemos muy bien, y solo con mirarnos sabemos de qué pie cojeamos. Para ella fue un shock que ha manejado con una madurez y una estabilidad increíble y ha sido fundamental para mí. Pensar, cuando estaba hospitalizado, que ella y los niños estaban bien era muy sanador.
-
Desde el punto de vista empresarial ¿cómo le ha cambiado la manera de dirigir su empresa? ¿ha tenido que someterse a algún periodo de adaptación?
-
Me he tenido que adaptar, mentalmente, sobre todo. Yo he sido una persona que he ejercido el liderazgo bien entendido desde el momento que quise ser emprendedor. Yo me sentía imprescindible en mi empresa y lo que se ha demostrado es que somos importantes, pero no imprescindibles, y que tenía un equipo fantástico. Cuando te apartas un tiempo permites que florezcan también los tuyos, y eso lo he visto en mi empresa. Estando yo desconectado del día a día han aparecido líderes espontáneos que han hecho que la compañía crezca. En el año 2022 se ha producido el mejor resultado operativo de la empresa, lo que es muy significativo. Se ha hecho un trabajo previo importante y la compañía ha ido muy bien.
-
Usted dirige una empresa de limpiezas de carácter general y de lugares industriales y especiales ¿cuál es la característica que les diferencia de otras compañías similares?
-
En la genética de la compañía está mi forma de ser, mi carácter, somos optimistas alegres y muy centrados en los clientes y en las personas. A mí me mueve que la gente esté bien y me motiva sacar la mejor versión de mis empleados, incluso con una escoba en la mano. Yo cuando llegué me di cuenta que era un sector muy entristecido, no solo los trabajadores incluso los clientes y los proveedores. Es el legado social de que si limpias escaleras has fracasado y eso no es así. Esto es tan digno como otro trabajo. Nosotros hemos intentado acabar con este estereotipo y dignificar el trabajo, lo hemos hecho metiendo una capa de tecnología muy importante.
-
Ustedes aseguran que utilizan la tecnología a favor de la calidad de sus servicios, ¿llegaremos a regirnos más por la inteligencia artificial? ¿No cree que puede llegar a ser peligrosa?
-
Yo he dejado de tenerle miedo al futuro. La palabra peligrosa me suena a freno, que ayuda poco a intentar entender lo bueno que pueda tener la inteligencia artificial. Yo estoy seguro de que todas estas evoluciones tecnologías tienen una componente de hacernos la vida más fácil y hay que saber identificarla. Siempre se puede decir “nos van a quitar el trabajo las maquinas, van a saber más que nosotros”, todo esto puede ser, pero tenemos que tener en cuenta la capacidad de adaptación que tiene el ser humano. Yo me rompí y en 5 segundos fui capaz de aceptar una situación que es completamente diferente a la que tenía. Para actuar así hay que tener determinación y estar convencidos de que todo lo que nos pasa es por algo, hay que entenderlo así para no ser víctimas de lo que nos ocurre.
-
Su empresa tampoco concibe la eficiencia y bienestar sin respeto al medio ambiente ¿cómo trabajan este concepto?
-
Intentamos siempre ir de los más fácil a lo más complejo. Desde el punto de vista del medioambiente tenemos una sensibilidad enorme. Nosotros no utilizamos productos agresivos, usamos envases reciclados, productos amigos con el medio ambiente. Intentamos también que el vestuario de los trabajadores sea de alguna empresa que esté igualmente concienciada y, lo más importante, tratamos de trabajar el concepto de sostenibilidad en su profundo sentido. El negocio en si tiene que ser sostenible con la parte emocional de las personas, y eso es algo que tenemos muy claro.
-
¿Desde que tuvo el accidente ha cambiado en algo su trato personal con los empleados o siempre ha tenido claro que hay que cuidar a la plantilla como lo suelen hacer en empresas familiares?
-
Que va, a los empleados los hemos tratado siempre igual, el que se trata mejor ahora soy yo a mí mismo. Yo me he castigado mucho porque me he responsabilizado de los fracasos míos y de los demás. Hay algo que ahora he aprendido y es que lo que es para ti, aunque te quites, y lo que no es para ti, aunque te pongas. Nos empeñamos en hacer cosas que no son para nosotros y eso desgasta. Yo recuerdo cosas del día a día que me generaban frustración enorme porque no los conseguía el objetivo y ahora digo que si no sale es que no tiene porque salir.
-
¿Qué ha hecho la tecnología para empoderar a los trabajadores?
-
Nosotros estudiamos todos los procesos que hacen parte del trabajo diario de la limpieza y vimos de qué manera podíamos sustituir trabajos incomodos y de poco valor añadido que hacen las personas a que lo hagan sistemas. Cuando una limpiadora necesita reponer sus productos de limpieza pasa nota al encargado, este a la central, la central lo manda al proveedor, esto no aporta valor. Conectar a la limpiadora con el proveedor es lo que tiene sentido, por eso al supervisor le hemos quitado esa tarea que es incomoda y hemos creado un sistema de conexión directo con el proveedor y un algoritmo que calcula si está consumiendo bien o mal, que puede ser por un mal uso o porque ha habido que hacer una limpieza especial. Empoderar a los trabajadores es una parte fundamental de recuperar emocionalmente a la gente.
-
¿Cuál es la facturación de Wair Facilities Services, su empresa?
-
Somos una empresa pequeñita, facturamos 10 millones de euros anuales. Estamos en toda España y hemos empezado también en Portugal. Con la tecnología con la que trabajamos hemos podido deslocalizar mucho los puntos de limpieza y podemos trabajar en remoto. Somos 450 trabajadores.
-
¿Cuáles son los problemas y los retos a los que se enfrenta día a día como empresario?
-
Estamos encapsulados, por desgracia, en un negocio muy centrado en el precio. Las cosas centradas en el precio acaban en una discusión muy rápida que es: hasta aquí sí, a partir de aquí no. Nosotros pensamos que es verdad que hay un parte del mercado importante que está dispuesta a pagar la calidad y no es solo la mejora de la limpieza, hacer las cosas bien para que el trabajador este bien y acabe limpiando mejor. Hacer las cosas de modo y manera que seamos totalmente transparentes y además le damos herramientas a las trabajadoras para que puedan fiscalizar o ver cómo está la oficina, y si ve un grifo roto lo reporta. Damos un valor añadido para que no nos encapsulen como un limpiador más, y hablar de otras cosas que no sea solo de precio que al final esto solo lo paga el cliente.
-
¿Como salió su empresa reforzada tras la pandemia de la covid?
-
La pandemia ha sido muy dura, pero ha sido fundamental ya que nos ha dado un bofetón de realismo. Nosotros pensamos que la limpieza era un concepto muy global y nos dimos cuenta, por ejemplo, de que en el sector hotelero hay que tener mucho oficio para limpiar estos establecimientos. Nos permitió hacer un ejercicio interno de donde somos capaces de aportar valor y centrarnos.
-
¿Cómo ve el futuro económico del país en un momento cargado de incertidumbre política y conflictos internacionales?
-
Una cosa que tenemos clarísima es actuar en aquello donde podamos hacer algo por mejorar las cosas. Como ciudadanos tenemos una responsabilidad de elegir a los que nos dirigen, pero una vez que sale el resultado electoral uno tiene que encajarlo y seguir. Especular con que mi futuro dependa de quien esté al mando es muy peligroso. Honestamente, somos sujetos pasivos de la guerra de Ucrania, en una cuestión que es el precio de los suministros, nada más. No podemos hacer nada por pararla, no sabemos que subyace debajo de eso y mi opinión es tan sesgada que ni opino. Los empresarios estamos diseñados para convivir en la incertidumbre permanente, si no es una guerra es un terremoto en Lorca, la covid-19, da igual, pon la tele y vas a tener cinco razones para decir mi empresa se va al carajo.
-
Desde que tuvo el accidente se dedica a dar conferencias motivacionales ¿cuál es el principal mensaje que ofrece en sus discursos?
-
No pretendo nada más que contar mi legado por si sirve. Yo no puedo dar consejos, solo puedo contar lo que a mí me ha pasado y como lo estoy gestionando porque cada día lo que tengo que gestionar. Me partí la espalada y desde el punto de vista de la movilidad ha cambiado todo, se trata de una gestión casi diaria y permanente. En realidad, todos tenemos una silla de ruedas, aunque la mía se ve mucho, pero hay mucha gente que la tiene y la sufre, aunque no se vea. El éxito está en como gestionas tu silla de ruedas, en poder transformar una vida como la que tenemos llena de oportunidades.
-
El próximo 15 de septiembre usted va a participar en el Foro Avanza de la empresa familiar de la Región de Murcia ¿qué va a aportar a este encuentro?
-
Vengo con una ilusión enorme porque Murcia es para mí un ejemplo de emprendimiento mundial. Soy un admirador del empresariado murciano. Tengo una ilusión enorme por compartir con el empresariado murciano mi historia. Pretendo dejar una gotita, un legadito, a los que le pueda servir, de esa capacidad que tenemos de adaptación tan grande. Yo me he estudiado todas las compañías que vienen y son empresarios con varias generaciones de legado que han pasado de todo.
-
Volviendo al accidente que le cambió la vida ¿qué aconseja hacer a las personas que, como a usted, les golpea el destino de una forma tan cruel?
-
¿Es un golpeo o parte del proceso? Esa es la pregunta que yo haría porque te puedo contar algún golpeo que me ha dolido más que este.
-
Le he escuchado decir que, desde el punto de vista emocional, el accidente le ha reforzado
-
Cuando uno tiene un golpe de este tipo y lo encaja con optimismo saca lo mejor de la gente. Cuando tú ves que alguien hace un buen gesto se produce una reacción en el ser humano, un sentimiento, el efecto contagio que tiene el buen rollo es brutal pero también tiene efecto el mal rollo. Tenemos una responsabilidad enorme de ser generadores del buen rollo bien entendido, de hacer las cosas bien porque tiene un efecto muy positivo en quien lo hace y en quien ve que lo está haciendo.
-
Lo más increíble y sorprendente de su historia es que tras unos 5 ó 6 segundos muy dolorido, muy molesto y triste pasó a sentirse esperanzado.
-
Esto es lo que tardé yo en encajar la nueva situación y decir “se acabó” ponte en marcha, la mejor cara, la mejor nueva versión y adelante. Esto si es para ti, aunque te quites. Tenemos tan atrofiada la emoción que cuando nos llega decimos “lo que me faltaba”, porque el ser humano está capacitado para adaptarse a todo y esto lo he aprendido clarísimamente con el accidente. Desde muy pequeño mi madre me quería llevar a Toledo para que viera el horror de la silla de ruedas y dejara la moto. Me di el golpe, sabía que me había quedado parapléjico y me acordé de ella. Mi madre vive y es como yo, una mujer muy fuerte que me ha trasmitido su capacidad de adaptación. Me ha faltado un poco dejarle hueco a mi madre porque he sido muy autosuficiente, pero una madre tiene que ejercer de madre. Yo le he agradecido siempre esa educación y capacidad de aceptación que me ha dado. En la vida hay que aceptar, encajar y pasar página, aunque lo que te pase sea bueno.
-
Usted era, y lo sigue siendo, un importante deportista ¿cómo se ha adaptado tras el accidente?
-
Yo fui tres veces campeón de España de golf y ahora me he tenido que adaptar para continuar practicando deportes.
-
Ahora ambiciona convertirse en “el mejor golfista adaptado del mundo”. Aseguran los que le conocen bien que, por su persistencia, no tardará más de “dos o tres años” en conseguirlo.
-
Ahora he quedado cuarto de Europa en Holanda y estoy de una determinación brutal. El golf es un deporte muy puñetero, donde hay que gestionar las emociones de una manera extrema. Si tu no tiras la bola donde quieres se produce una frustración, estas emocionalmente subiendo y bajando. Ese control emocional es el que ayuda al deportista de éxito a controlarse y mantenerse, y es igual en la vida personal y profesional.
-
¿Le gustaría que hubiese más jugadores de su modalidad?
-
Me encantaría y lo echo mucho de menos, pero también que haya más gente en mi situación por la calle, que los que están en las sillas de ruedas salgan, que hay mucha gente. Salen a la calle y se sienten solos, no se sienten seguros y damos pena o generamos un rechazo. Hay que perder el pudor, que si tenemos algún problema no pasa nada. Yo no tengo ninguna razón para dar pena, estoy aquí, la gente me quiere, mi familia, conociendo a gente nueva, cosas que no había pensado, esto es un milagro. Yo me agarro a las cosas buenas. Echo en falta que no haya gente como yo en el deporte y también en la calle, me da pena que la gente se encierre.
-
¿Usted es consciente de lo bien que está haciendo con su testimonio en redes?
-
El término influencer se ajusta muy bien a lo que estoy haciendo, pero nunca he pensada en ser influencer para nada. Siempre he sido muy líder, muy referencia, y eso es una forma de ser, lo que yo proyecto. Esas ganas de ayudar y hacer a la gente mejor, e Instagram ha servido de altavoz. Ahora me paran en la calle y me dan la enhorabuena, cuando uno proyecta optimismo, a pesar de lo que tiene, genera un efecto bipolar. Es increíble y una gran responsabilidad.
-
Tras el accidente también se ha despertado en usted la faceta de escritor y ha publicado 'Si la vida te da limones, pide tequila' ¿Cuál ha sido el objetivo principal del libro?
-
El único objetivo del libro es un regalo a Bea, mi mujer. Es mi historia de amor. Es un ejercicio duro porque escoge la caja de la verdad y se abre y es muy complicado, algo que tenemos todo. A corazón abierto porque creo que la gente cuando lo lea se sentirá identificado porque lo que me pasa a mi les pasa a todos, un enfado, una frustración profesional, es la vida misma. Abrir la caja de la verdad y compartirla que es también sanador porque uno siente una cierta liberación, cuando verbaliza momentos muy duros.
-
¿Cuál es su vinculación con Águilas, lugar en donde veranea?
-
Calabardina, en Águilas, es un descubrimiento. Queríamos comprarnos una casa en la playa y aunque Murcia no lo conocíamos bien, lo visitamos y vimos que respondía a esos atributos de sol, buen tiempo, playa, gastronomía, precio, etc., que buscábamos. Aquí compartimos muchos momentos felices en familia.
-
¿Qué hace usted cuando no trabaja?
-
Cada vez más ofrecerme a los demás a compartir mi legado para ayudar. Estoy jugando mucho al golf porque es muy terapéutico, me tranquiliza, me da paz y me estoy ocupando mucho de la evolución de mis 5 hijos ahora que están en un momento muy interesante de la vida donde yo los quiero acompañar aun dejándolo que ellos se desarrollen. Muy agradecido a como se ha portado la gente conmigo.
Un imponente testimonio de superación y amor a la vida
Cuando conoces, más en profundidad, a Fernando Vega de Seoane te da la sensación de que su testimonio te está marcando para siempre. Estamos, sin duda, ante un tipo de una capacidad extraordinaria de aceptación y superación personal, un empresario y deportista de élite que tardo solo 5 segundos en digerir, tras un accidente de esquí, que “me había roto en dos, me había quedado paralítico, debía de aceptar la nueva situación con la mejor cara y salir adelante”.
Después de este impresionante testimonio, todo lo que cuenta Fernando se resume dentro de un concepto que pasa por el amor incondicional a la vida, a su trabajo, a sus hobbies, empleados y amigos y, fundamentalmente, a una familia a la que “adora”.
Habla de su madre, “una mujer fuerte y optimista de la que he aprendido a levantarme de los golpes y a la que he debido de dar más espacio en mi proceso”. De sus cinco hijos, de los que “me estoy ocupando ahora ya que están en un momento muy interesante de la vida”. Y, muy especialmente, nombra con frecuencia a Beatriz Satrústegui, “Beita, mi mujer, mi mano derecha y apoyo constante en todo el proceso. Es mi historia de amor y el único motivo por el que escribí el libro “si la vida te da limones pide tequila”.
En su empeño por “aceptar, encajar y pasar página” se está preparando para convertirse en “el mejor golfista adaptado del mundo”. Cuando le preguntas por su futuro insiste en el deseo de “ofrecerme a los demás y compartir mi legado para ayudar a quien lo necesite”. “Es un ser enormemente carismático y con una fuerza y energía maravillosa”, explica la periodista de golf María Jesús Peñas.

