Emilio Balaguer, presidente de San Alfonso, y César Claramonte, CEO de Clasol
El grupo de origen castellonense Clasol, que cuenta con producciones y un almacén de manipulado en Calasparra, y la cooperativa San Alfonso, también fundada en esta provincia de la Comunidad Valenciana, se han dado el ‘sí quiero’ y han creado un nuevo ‘gigante’ hortofrutícola con 2.500 hectáreas de producción, una plantilla superior a los 2.000 trabajadores y unas ventas conjuntas previstas para esta campaña superior a los 120 millones de euros con exportaciones a una treintena de países.
Especialistas en la producción de cítricos y fruta de hueso, las dos firmas se han planteado esta alianza como una posibilidad de crecimiento sin dar entrada a los fondos de inversión, lo que viene ocurriendo en grandes empresas del sector en los últimos años.
La previsión de Clasol y San Alfonso es alcanzar una facturación de 210 millones en la campaña 2027/2028 tras realizar inversiones tanto en sus centros de manipulado como en sus hectáreas en producción introduciendo nuevas variedades con gran demanda y precios que aporten más rentabilidad.

