
Impulsada por los servicios, y pese a la incertidumbre política tras las elecciones del 23 de julio, la competitiva economía española "debería registrar tasas de crecimiento superiores a la media de la zona euro en 2023 y 2024". Así de contundente se ha mostrado, a través de un comunicado, la agencia de calificación crediticia S&P Global, que mantiene a España en el rating A/A-1, con perspectiva estable.
Así, destaca la agencia, esta calificación muestra la resistencia de su economía "frente a una serie de perturbaciones". En concreto, destaca los buenos resultados del mercado laboral y la importante recaudación de impuestos como principales avales de su solvencia.
En relación al futuro político en España a corto plazo, S&P Global considera que un acuerdo de gobernabilidad en minoría supondría "complejas concesiones que podrían hacer al próximo gobierno vulnerable a las demandas de unos pocos grupos parlamentarios más pequeños".
En cuanto a las previsiones de crecimiento de la economía española, la agencia estadounidense espera un incremento del 1,6% para este año. Sin embargo, de cara a 2024 la predicción es de una ligera desaceleración que, sin embargo, mejorará ostensiblemente en 2025, hasta una tasa positiva del 2,3%.
La deuda de las administraciones públicas alcanzará el 108% del PIB
Por otra parte, S&P subraya que la deuda bruta de las administraciones públicas españolas alcanzará este año el 108% del PIB, doce puntos más que antes de la pandemia.
"El ritmo futuro de reducción de la deuda depende de un mayor saneamiento presupuestario, de las perspectivas de crecimiento económico de España y de la ausencia de nuevas perturbaciones", remarcan en el comunicado.





