María Dolores Dancausa y Pedro Guerrero, consejera delegada y presidente de Bankinter
El Grupo Bankinter ha consolidado al cierre del tercer trimestre del año la buena evolución que han experimentado las diferentes líneas de negocio a lo largo del ejercicio y su beneficio antes de impuestos supera por primera vez la barrera de los 1.000 millones de euros, en concreto 1.003,6 millones, que suponen un 66,8% más que hace un año. Por lo que se refiere al beneficio neto, ascendió a 684,7 millones de euros, que representa un 59,2% más respecto al mismo periodo de 2022.
Todos los márgenes de la cuenta experimentan crecimientos: un 54% más el margen de intereses y un 32% más el margen bruto, que supera los 2.000 millones de euros. La inversión crediticia y los recursos minoristas de clientes crecen a tasas cercanas al 3%, y los recursos gestionados fuera de balance (fondos de inversión y pensiones y gestión patrimonial/sicavs) se incrementan un 17%. Asimismo, la rentabilidad sobre recursos propios, ROE, mejora hasta el 17,1%, seis puntos porcentuales más que hace un año, el nivel más elevado de la última década, con un ROTE del 18,2%.
En cuanto a la ratio de morosidad, se mantiene en un 2,2%, 9 puntos básicos por encima de la cifra de hace un año, pero bastante por debajo del dato medio del sector, que según el Banco de España se situaba a julio en el 3,5%.
Los activos totales del grupo se sitúan al 30 de septiembre de 2023 en 108.362,7 millones de euros y la cartera de créditos sobre clientes se sitúa al cierre del trimestre en los 74.879,2 millones de euros, un 2,8% más que hace un año. Por lo que se refiere a la inversión crediticia en España, el crecimiento es algo inferior: del 0,7%, resultado de una ralentización en la concesión de préstamos. En el conjunto de la banca, el Banco de España apunta a una caída del 3,2%.







