José María Álvarez-Pallete es presidente de Telefónica
Telefónica prevé reducir su plantilla en hasta cinco mil trabajadores en los próximos años. De ellos, unos 2.500 podrían hacerlo de forma más o menos inmediata. Se trata de su cuarto ajuste de personal en una década y se trata de dimensionar la masa laboral a la nueva realidad de las comunicaciones. En este caso se debe al ‘apagón del cobre’ que se producirá en abril y dejar sus redes exclusivamente con fibra óptica.
Las bajas serían incentivadas, como en los anteriores ERE, que ya permitieron adelgazar la plantilla en 12.000 personas de las 33.000 con las que contaba Telefónica en 2015 en España.
La intención de la compañía es encontrar adhesiones voluntarias. Los trabajadores abandonarían la empresa cobrando un alto porcentaje de su salario hasta el momento de la jubilación.







