La multinacional española Telefónica alcanzó en el tercer trimestre del año un beneficio de 502 millones de euros, un 9,3% más, a pesar de que ha visto cómo sus ingresos se estancan en 10.321 millones de euros, un 0,2% menos. De enero a septiembre, la compañía que preside José María Álvarez-Pallete ingresó 30.499 millones (un 2,4% más) y sus beneficios descendieron un 15% hasta los 1.262 millones.
El principal motivo de esta desaceleración en las cuentas de Telefónica se encuentra en el mercado argentino por la debilidad de su moneda: el peso.
Telefónica celebra hoy el Día del Inversor. En esta jornada, Álvarez-Pallete presenta a los accionistas los planes de la compañía, que pasan por un crecimiento en todas sus líneas de negocio, aumentar los ingresos con la apuesta por el servicio en Alemania, unas previsiones de menos inversiones tras las realizadas en los últimos años con el despliegue de la fibra óptica y el 5G, y mayor austeridad en el gasto.
Asimismo, la previsión es repartir dividendos de 0,30 euros por acción y año durante los próximos cuatro ejercicios.







