En el tercer trimestre del año mejoró la competitividad española frente a la UE-27, según el Índice de Tendencia de Competitividad (ITC) calculado con el Índice de Precios de Consumo (IPC). Este índice, cuyas reducciones reflejan ganancias de competitividad, disminuyó un 2,8% en el tercer trimestre, lo que confirma el cambio de tendencia iniciado hace ya un año.
La mejora de competitividad se debe principalmente a la disminución del índice de precios relativos.
"Debemos continuar impulsando la diversificación de nuestras exportaciones, la competitividad de las empresas españolas, de sus productos y sus servicios en los mercados exteriores y la presencia de España en las cadenas globales de valor para seguir siendo referentes a nivel global", ha asegurado el ministro de Industria en funciones, Héctor Gómez.
Frente a la OCDE, el ITC aumentó un 0,9% en el tercer trimestre. Pese a la mejora de la competitividad conseguida por los precios relativos, la competitividad española se vio mermada por el impacto de la apreciación del euro frente a las principales monedas de esta zona.
En relación con los países BRICS ( Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), el ITC subió un 21,2% interanual en el tercer trimestre. La pérdida de competitividad frente a esta zona se debió principalmente, de nuevo, al aumento del índice de tipo de cambio en un 16,2% y, en menor medida, al aumento del índice de precios relativos.





