La titular del juzgado de Instrucción número 3 de Murcia, Ana María Martínez Blázquez, que asumió la investigación del incendio que el pasado 1 de octubre se cobró la vida de trece personas, ha autorizado el derribo de la nava que albergaba las discotecas Teatre y Fonda Milagros.
Esta nave, dividida en dos sin que su propietario tuviera la correspondiente licencia, se encuentra en estado de ruina, según concluyeron los técnicos municipales que inspeccionaron el inmueble en la zona de Atalayas.
El coste del derribo y desescombro lo tendrá que asumir el propietario de la nave, que además de obtener la licencia municipal de obra debió recabar la autorización judicial, al encontrarse el proceso aún en estado de instrucción.
El derribo, para el cual no hay fecha, será seguido por la Policía Judicial, que aún quiere aclarar determinados aspectos sobre la instalación eléctrica.

