Los descuentos decididos por el Banco de España tendrán el visto bueno del BCE, la Comisión Europea, el FMI y del ministerio de Economía
Las entidades financieras con necesidades de capital podrán traspasar al "banco malo" sus activos adjudicados y sus créditos promotores, tanto problemáticos como sanos, según reveló el ministro de Economía, Luis de Guindos.
Ante los medios de comunicación tras comparecer en la Comisión de Economía del Congreso, De Guindos explicó que los bancos que puedan liberarse de los activos inmobiliarios serán fundamentalmente los controlados por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob), que son Bankia, Catalunya Bank, Novagalicia Banco y Banco de Valencia, y "algún otro no muy importante" que tenga déficit de capital y que pueda necesitar o no ayudas públicas.
En los próximos días se acabará de cerrar el perímetro de operaciones del banco malo, aunque De Guindos avanzó que se podrán traspasar "los activos físicos adjudicados y el conjunto del crédito promotor, tanto el bueno como el que tiene problemas en estos momentos, que es el subestándar y el impagado".
Esas operaciones, insistió el ministro, se harán a un precio "lo suficientemente conservador y cauto para que la sociedad sea rentable desde el primer momento y sea atractiva para los inversores", aunque no quiso facilitar horquillas por la heterogeneidad de los activos inmobiliarios.
En cualquier caso, avisó de que los descuentos decididos por el Banco de España tendrán el visto bueno del Banco Central Europeo (BCE), la Comisión Europea, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y del ministerio de Economía.
Ante los medios de comunicación, De Guindos destacó que el "banco malo" creará diferentes subfondos para atender a un mercado inmobiliario que "no es único, ya que no es lo mismo el suelo que la vivienda terminada, y no es lo mismo la vivienda terminada en una zona urbana que en la costa española".
A su juicio, el "banco malo" tiene dos ventajas, que son la financiación y el tiempo de actuación, que será de hasta 15 años, "lo que permitirá que activos que ahora no tienen valor lo tengan en el futuro y los que ahora no son negociables o no tienen mercado, sí lo tengan en el futuro".
Ante los medios de comunicación tras comparecer en la Comisión de Economía del Congreso, De Guindos explicó que los bancos que puedan liberarse de los activos inmobiliarios serán fundamentalmente los controlados por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob), que son Bankia, Catalunya Bank, Novagalicia Banco y Banco de Valencia, y "algún otro no muy importante" que tenga déficit de capital y que pueda necesitar o no ayudas públicas.
En los próximos días se acabará de cerrar el perímetro de operaciones del banco malo, aunque De Guindos avanzó que se podrán traspasar "los activos físicos adjudicados y el conjunto del crédito promotor, tanto el bueno como el que tiene problemas en estos momentos, que es el subestándar y el impagado".
Esas operaciones, insistió el ministro, se harán a un precio "lo suficientemente conservador y cauto para que la sociedad sea rentable desde el primer momento y sea atractiva para los inversores", aunque no quiso facilitar horquillas por la heterogeneidad de los activos inmobiliarios.
En cualquier caso, avisó de que los descuentos decididos por el Banco de España tendrán el visto bueno del Banco Central Europeo (BCE), la Comisión Europea, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y del ministerio de Economía.
Ante los medios de comunicación, De Guindos destacó que el "banco malo" creará diferentes subfondos para atender a un mercado inmobiliario que "no es único, ya que no es lo mismo el suelo que la vivienda terminada, y no es lo mismo la vivienda terminada en una zona urbana que en la costa española".
A su juicio, el "banco malo" tiene dos ventajas, que son la financiación y el tiempo de actuación, que será de hasta 15 años, "lo que permitirá que activos que ahora no tienen valor lo tengan en el futuro y los que ahora no son negociables o no tienen mercado, sí lo tengan en el futuro".









