Talento contra el desastre
La magnitud del desastre causado por las fortísimas precipitaciones del pasado viernes en la Región de Murcia, así como en Andalucía y en la Comunidad Valenciana, no debiera repetirse, aunque las tormentas pudieran descargar de nuevo tanta agua en tan corto tiempo, lo que afortunadamente es poco probable. Los datos del agua caída y los volúmenes de agua circulando por los cauces habitualmente secos y entonces desbordados, son excepcionales, pero nunca debemos sentirnos impotentes para adoptar medidas y luchar contra esta situación.
Podemos -y debemos, estamos obligados a ello- poner remedio y evitar que se repitan las aterradoras imágenes que han dado la vuelta al mundo por su crudeza. Las personas tristemente desaparecidas, los cuantiosos daños en la agricultura y ganadería, las infraestructuras de comunicaciones cortadas o paralizadas, los problemas sanitarios creados tras el desastre, los propietarios de las viviendas dañadas, la incertidumbre de quienes han temido por su integridad física y la sociedad en general, lo demanda.
En nuestra Asociación contamos con el talento de excelentes profesionales capaces de planificar actuaciones que eviten o mitiguen los daños producidos por precipitaciones inusuales, por elevadas y excepcionales que sean. Y en la Región de Murcia ya se han realizado algunas actuaciones de defensa contra inundaciones que han evitado que el desastre haya sido aún mayor, pero que deben continuar. Algunas están ya proyectadas y pendientes de asignación presupuestaria, mientras que otras están pendientes de diseñar. Son infraestructuras hidráulicas que permiten hacer frente a los incontrolados fenómenos de la naturaleza.
Utilicemos el talento después del desastre, aunque no lo hayamos hecho antes, y no nos lamentemos de nuevo la próxima vez de lo que podíamos haber hecho. Somos animales, sí, pero racionales.
Otros artículos de Enrique Maza
Podemos -y debemos, estamos obligados a ello- poner remedio y evitar que se repitan las aterradoras imágenes que han dado la vuelta al mundo por su crudeza. Las personas tristemente desaparecidas, los cuantiosos daños en la agricultura y ganadería, las infraestructuras de comunicaciones cortadas o paralizadas, los problemas sanitarios creados tras el desastre, los propietarios de las viviendas dañadas, la incertidumbre de quienes han temido por su integridad física y la sociedad en general, lo demanda.
En nuestra Asociación contamos con el talento de excelentes profesionales capaces de planificar actuaciones que eviten o mitiguen los daños producidos por precipitaciones inusuales, por elevadas y excepcionales que sean. Y en la Región de Murcia ya se han realizado algunas actuaciones de defensa contra inundaciones que han evitado que el desastre haya sido aún mayor, pero que deben continuar. Algunas están ya proyectadas y pendientes de asignación presupuestaria, mientras que otras están pendientes de diseñar. Son infraestructuras hidráulicas que permiten hacer frente a los incontrolados fenómenos de la naturaleza.
Utilicemos el talento después del desastre, aunque no lo hayamos hecho antes, y no nos lamentemos de nuevo la próxima vez de lo que podíamos haber hecho. Somos animales, sí, pero racionales.
Otros artículos de Enrique Maza





















