El informe elaborado por Cajamar destaca que los economistas dan por hecho que se producirá un rescate
Septiembre continuó recuperando la confianza en la economía, según el Indicador de Confianza de Expertos en Economías Locales, Incoex, que elabora Cajamar. Sin embargo, la fragilidad de las expectativas optimistas todavía limita el ascenso señalado hacia niveles positivos de esta confianza. El informe llama la atención sobre una respuesta invariable de perspectivas pesimistas sobre la evolución de la economía en el próximo año. Todavía parece demasiado pronto para que las expectativas puestas en las nuevas decisiones del Gobierno tengan reflejo en variaciones positivas de calado del indicador de confianza en la economía.
La Fundación Cajamar ha hecho público el número treinta y seis del Incoex desarrollado con datos recogidos a 551 expertos de todo el país, entre el 24 y el 28 de septiembre. Los discursos de las autoridades monetarias de la Eurozona han servido para relajar los tipos de interés a los que se financia la economía española, aunque la contrapartida de ello es que prácticamente todos los agentes descuentan ya el rescate de la economía española.
Las noticias menos malas llegaban este mes desde el frente exterior. De un lado, la balanza comercial española volvía a saldo positivo, continuando la senda de mejora de nuestro sector exterior (y demostrando la debilidad de la demanda externa para consumir bienes importados). En cualquier caso, el resultado es que poco a poco las necesidades de financiación de la economía española dejan de engrosarse por el lado del principal, lo que debería permitir un cierto respiro.
Con este panorama, los miembros del panel de expertos en economías locales se han mostrado algo menos pesimistas que en el mes anterior, posiblemente en un movimiento de corrección prolongada del fuerte desplome que se produjo en julio. La tendencia de la serie, por otra parte, ha dejado de mostrar un perfil descendente, aunque de momento es demasiado pronto para pensar en un cambio de la misma hacia niveles de 2010 ó 2011.
La Fundación Cajamar ha hecho público el número treinta y seis del Incoex desarrollado con datos recogidos a 551 expertos de todo el país, entre el 24 y el 28 de septiembre. Los discursos de las autoridades monetarias de la Eurozona han servido para relajar los tipos de interés a los que se financia la economía española, aunque la contrapartida de ello es que prácticamente todos los agentes descuentan ya el rescate de la economía española.
Las noticias menos malas llegaban este mes desde el frente exterior. De un lado, la balanza comercial española volvía a saldo positivo, continuando la senda de mejora de nuestro sector exterior (y demostrando la debilidad de la demanda externa para consumir bienes importados). En cualquier caso, el resultado es que poco a poco las necesidades de financiación de la economía española dejan de engrosarse por el lado del principal, lo que debería permitir un cierto respiro.
Con este panorama, los miembros del panel de expertos en economías locales se han mostrado algo menos pesimistas que en el mes anterior, posiblemente en un movimiento de corrección prolongada del fuerte desplome que se produjo en julio. La tendencia de la serie, por otra parte, ha dejado de mostrar un perfil descendente, aunque de momento es demasiado pronto para pensar en un cambio de la misma hacia niveles de 2010 ó 2011.




