Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

JUSTICIA

Luis Rubiales, Albert Luque y Jorge Vilda irán a juicio por el 'caso' Jenni Hermoso

En el auto, el juez de la Audiencia Nacional, Francisco de Jorge, concluye que el beso a la jugadora “no fue consentido y fue una iniciativa unilateral y sorpresiva” del investigado

MurciaEconomía Jueves, 25 de Enero de 2024 Tiempo de lectura:

 

El juez de la Audiencia Nacional, Francisco de Jorge, ha propuesto juzgar al expresidente de la Federación Española de Fútbol Luis Rubiales por el beso no consentido a la jugadora de la selección española Jennifer Hermoso tras la final del pasado mundial.

 

El magistrado también propone juzgar al director deportivo de la selección masculina, Albert Luque, al exentrenador de la selección femenina Jorge Vilda, y al exresponsable de marketing de la Federación, Rubén Rivera, por las presiones posteriores a las que se sometió a la jugadora para que accediese a realizar una manifestación pública afirmando que el beso había sido consentido. 

 

En el auto de pase a procedimiento abreviado, en el que se da por finalizada la instrucción al considerar que se han practicado todas las diligencias pertinentes, el juez concluye que el beso a la jugadora “no fue consentido y fue una iniciativa unilateral y sorpresiva” del investigado. 

 

El magistrado añade que la finalidad erótica o no o el estado de euforia y agitación experimentado como consecuencia del extraordinario triunfo deportivo son elementos cuya consecuencia y consecuencias jurídicas deberá valorarse en el juicio oral ante el órgano encargado del enjuiciamiento. 

 

El instructor explica que en este momento procesal su función se limita a apreciar que existen indicios suficientes de la comisión de los hechos narrados en su auto y que esos hechos son relevantes penalmente, siendo por ello perfectamente sostenible una acusación.

 

Para el magistrado no es preciso hacer una calificación detallada ni precisar los concretos tipos penales, puesto que basta con la apreciación de que en la más severa de las calificaciones posibles no excederían del ámbito de penas que se encuadran dentro del procedimiento abreviado. En este caso, indica que el beso en los labios “afecta a la esfera de la intimidad reservada a las relaciones sexuales, en particular en el contexto de dos personas adultas”. 

 

Respecto a la conducta de los otros tres investigados, considera que existen indicios de la existencia de una acción concertada de los tres, acordada con Rubiales., “para doblegar la voluntad de Jennifer Hermoso y conseguir que accediera a grabar un vídeo en el que dijese que el beso había sido consentido”. Estos hechos, según el juez, podrían ser constitutivos de infracción penal conexa con el delito principal indiciariamente atribuido a Rubiales, incluso con independencia de que pudiera, eventualmente, tener naturaleza de delito leve, algo que no se prejuzga en este auto. 

 

Presiones que crearon una situación de ansiedad e intenso estrés en la jugadora 

 

El relato explica que, en el vuelo de regreso a España, Luis Rubiales trató de conseguir que Hermoso accediese a hacer una manifestación pública con él para decir que el beso había sido consentido, a lo que la jugadora se negó, expresando su malestar. Tras pedir consejo a su equipo técnico, el querellado pidió a Jorge Vilda que hablase con el hermano de la futbolista para convencerla de que participase en la realización de un video con el contenido pretendido. A continuación, Vilda buscó en el avión al hermano y, en el curso de la conversación, le advirtió de que, si su hermana no accedía a participar en el vídeo, su negativa tendría consecuencias negativas para ella y experimentaría perjuicios en su carrera profesional como futbolista. 

 

Una vez ya en España, y por encargo de Rubiales, Rivera, responsable de marketing de la Federación y encargado de la logística del viaje de la selección a Ibiza, pidió a la jugadora, de manera reiterada y persistente que hablase por teléfono con el responsable de integridad de la entidad. Rubén Rivera, siempre según el relato del juez, le insistió en que debía participar en el vídeo exculpando a Luis Rubiales, a lo que la deportista le comunicó que no deseaba hablar de este tema. 

 

Según el auto, las presiones a las que se sometió a la jugadora crearon en ella una situación de ansiedad e intenso estrés. La resolución acuerda dar traslado a la Fiscalía y a las acusaciones personadas para que soliciten en el plazo de diez días la apertura de juicio oral, formulando escrito de acusación o en su caso el sobreseimiento de la causa.

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.