Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Opinión |
Martes, 30 de Enero de 2024

La abogacía, una profesión de respeto

 

“El 71% de los abogados ha sufrido algún tipo de maltrato, descortesía o restricción en el ejercicio profesional”

 

Así lo manifiesta el I estudio sobre la situación de la abogacía en Madrid, realizado por el Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM) junto con la conocida empresa de análisis GAD3.

 

Tener una licenciatura o grado en Derecho, realizar un máster oficial de acceso  a la abogacía, superar el examen de acceso que convoca el Ministerio de Justicia, colegiarse como abogado, tres años en el ejercicio para entrar  en el turno de oficio, pagar una cuota de colegiación asi como estar al corriente de la cuota de autónomos,son algunos  de los requisitos indispensables para esta profesión.

 

¿Parece fácil verdad?

 

Si hablamos del turno de oficio. Los abogados que estamos inmersos en este turno vemos con cierto estupor la escasa retribución y el retraso en el cobro de nuestros servicios prestados. Un dato a tener en cuenta: la Region de Murcia se sitúa entre las últimas comunidades autónomas con menor retribución según los últimos datos disponibles del CGPJ  recogidos en el XV informe del observatorio de la justicia gratuita de la abogacía española.

 

Cabe destacar que José Muelas, ex decano del Ilustre colegio de abogados de Cartagena, define a este sector como “El último trabajo forzado que queda en España desde que se eliminó la mili”. Declaraciones realizadas  tras la publicación de su libro “ Historias increíbles de un abogado de oficio”.

 

Desafortunadamente,esa situación, no es la única causa de maltrato que sufre este gremio, la ciudadania también nos maltrata. La sociedad y muchos de nuestros vecinos y amigos parece que no nos toman en serio pues en muchas ocasiones, menosprecian nuestra formación profesional y con ello no valoran nuestro trabajo.

 

Imaginensé que yo voy a la consulta de su hermano que es dietista, me planifica un menú  y todo lo arreglo con un “bueno, pues gracias, amigo”.

 

Se imaginan ir a la consulta de su madre, que es psicóloga, y lo arreglase todo con “solo es una preguntita”.

 

Otro dato, yo tengo un vecino que es asesor fiscal y constantemente tiene que recibir mis llamada o mis whatshap,haciéndole consultas solo por ser mi vecino.

 

Como si esa persona no tuviese familia o no tuviese nada mejor que hacer.

 

 Piensen que voy a la clínica dental de su hijo y  como lo conozco pretendo que me atienda  gratis.

 

 Como comprobaran ustedes, son muchas las dudas que tengo al respecto.

 

Me surge en nuestro dia a dia, cuando incluso algunos clientes acabados los procedimientos intentan regatear nuestros honorarios.

 

Acaso cuando solicitas la ayuda de un fontanero, aunque esté todo perfecto tras la revisión ¿ No te cobra la visita?

 

Creo, sinceramente, que el exceso de confianza  tiene la culpa de todo esto.

 

Quizas no aprueban tener que remunerar nuestros honorarios tras haberle dicho algo que posiblemente han consultado en Internet o quizás le haya dicho un amigo.

 

Y lógicamente, ¿cómo van a pagar por algo que ya saben?

 

[Img #101131]Hablo, aunque no me gustaría hacerlo, pues con frecuencia recibo llamadas, WhatsApp y mensajes privados pidiendo respuestas a problemas, dudas, o incluso situaciones  más dramáticas, sin conocerme de nada, simplemente por haber tenido acceso a mi número de teléfono.

 

 Por todo esto me hago una serie de preguntas ¿Por qué piden ustedes una cita para hablar con un óncologo o para que su ginecólogo las explore , y sin embargo no piden una cita para hablar con su abogado?

 

¿ Por que pretenden que un abogado les resuelva la duda en la esquina de una calle, o en la cafetería de un bar donde se encuentran, o en un paseo por la playa?

 

Los abogados tenemos que conocer,valorar su caso particular. Estudiarlo, analizarlo por completo, revisar su documentación y valorar la viabilidad del asunto y darles las respuestas adecuadas. Y eso como comprenderán requiere un tiempo, no se puede analizar mientras tomamos un café.

 

¿Se imaginan a un albañil contando por teléfono como debe colocar los ladrillos de su vivienda o como picar el suelo sin ver previamente su casa?

 

 A estas alturas de mi carrera me sorprende recibir  llamadas dando por hecho que los abogados atendemos gratis y en muchos casos  más de una consulta, a cualquier hora del día los 365 días del año,  o como se dice ahora 24/7 veinticuatro horas los siete días de la semana.

 

 Nuestra profesión merece respeto y consideración aunque afortunadamente no todos los clientes son así.

 

 Su abogado ,del que requiere sus servicios,atiende en un despacho de manera presencial y con cita previa.

 

Logicamente, tenemos que cobrar por hacer nuestro trabajo.

 

Nosotros, los abogados, no ofrecemos un servicio tan especializado y profesional a la sociedad por amor al arte, SÍ, he dicho especializado y profesional, porque lo es.

 

Para concluir el presente artículo, la profesión de abogado no pasa por ejercer la caridad ni  por estar las veinticuatro horas atendiendo llamadas inoportunas. No es la nuestra una profesión altruista, ni somos teléfono de atención al cliente, las preguntas o consejos quedan fuera porque cada caso debe ser estudiado, como he dicho antes, al objeto de darle a la sociedad el mejor servicio que merece.

 

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.